25/10/2026
12:00 AM

Países ricos culpan a los emergentes por subsidios

A falta de soluciones para frenar la escalada de los precios del petróleo y despejar la amenaza que constituyen para la economía, los dirigentes políticos mundiales han optado por echarse la culpa los unos a los otros.

    A falta de soluciones para frenar la escalada de los precios del petróleo y despejar la amenaza que constituyen para la economía, los dirigentes políticos mundiales han optado por echarse la culpa los unos a los otros.

    “Ante semejante espiral de precios, las opiniones públicas exigen a sus gobiernos hacer algo, pero su margen de maniobra se reduce cada vez más”, sostuvo Francis Perrin, director de redacción de la revista Pétrole et Gaz Arabes.

    Así que “les resulta tentador encontrar chivos expiatorios”, agregó. El domingo, los ministros de Energía del G8- Japón, Estados Unidos, Alemania, Canadá, Francia, Italia, Rusia y Gran Bretaña- se reunían en Japón para examinar la situación antes de que lo hagan sus colegas de Finanzas el próximo fin de semana.

    No hay que esperar medidas concretas de esas reuniones, ni de la gira de despedida del presidente estadounidense a partir de hoy, aunque uno de los temas que abordará será el de la independencia energética de Rusia. El precio del petróleo, que se ha multiplicado por cinco desde 2003, batió un nuevo récord al superar el viernes los 139 dólares el barril, impulsado por una subida sin precedentes de 10.75 dólares en una sola sesión.

    El detonante fue un nuevo ataque de debilidad del dólar frente al euro, sumado a las declaraciones del viceprimer ministro israelí Shaul Mofaz, mencionando la posibilidad de atacar a Irán.

    El sábado, Estados Unidos y las cuatro grandes potencias económicas asiáticas -Japón, China, Corea del Sur e India- dijeron sentirse “muy inquietos” por la situación tras reunirse en Aomori, en Japón. El secretario estadounidense de Energía, Sam Bodman, habló de “choque” y el ministro japonés de Industria, Akira

    Amari, de “riesgo mayor” para la economía mundial. Sobre todo porque hay muchas posibilidades de que los precios sigan subiendo.

    En Aomori, los países ricos culparon a las economías emergentes que subvencionan la gasolina para dar un respiro a los pobres, lo que estimula la demanda y, en consecuencia, fortalece los precios. China e India admitieron que estaría bien eliminar “progresivamente” las subvenciones, pero que no pueden hacerlo rápidamente.