Las búsquedas en internet se convirtieron en una herramienta habitual para padres que necesitan resolver dudas sobre la salud de sus hijos. Sin embargo, la abundancia de contenidos y la circulación de información sin respaldo médico representan un desafío para las familias.
Ana María Silva, pediatra colombiana y creadora de contenido digital, considera que los profesionales de la salud deben ofrecer explicaciones claras y accesibles. Su experiencia como madre de cuatro hijos le permitió comprender las dificultades que enfrentan los padres al buscar respuestas, incluso cuando tienen conocimientos médicos.
Padres recurren a internet para resolver dudas
Un estudio publicado en 2024 en Archivos Argentinos de Pediatría reveló que el 70.6% de los 201 cuidadores encuestados buscaba información sobre salud infantil y crianza en internet. Entre quienes realizaban esas consultas, el 80% lo hacía más de una vez al mes.
La investigación, desarrollada en un centro pediátrico de Buenos Aires, también encontró que el 95% de los participantes no sustituiría la consulta con el pediatra por información obtenida en línea. No obstante, los investigadores identificaron que las familias no acostumbraban verificar la confiabilidad de los contenidos consultados.
El acceso a información médica también adquiere relevancia frente a los desafíos de salud infantil. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef, en 2025 unos 13.5 millones de niños en el mundo no recibieron ninguna dosis de las vacunas infantiles de rutina durante su primer año de vida.
Ambos organismos advirtieron que la desinformación sobre vacunación constituye uno de los factores que amenazan los avances de los programas de inmunización, junto con las dificultades de acceso y las limitaciones de financiamiento.
La importancia de comunicar información confiable
Para Silva, transmitir conocimientos médicos requiere considerar las circunstancias de las familias. Una explicación técnica puede resultar insuficiente cuando los padres enfrentan incertidumbre, cansancio o reciben información contradictoria.
"Cuando educamos a una familia, no solo ayudamos a un niño. Impactamos generaciones completas", afirma la pediatra, quien utiliza plataformas digitales para divulgar contenidos relacionados con la salud y la crianza.
Desde su perspectiva, los profesionales de la medicina pueden contribuir a reducir la confusión mediante contenidos comprensibles y respaldados por conocimientos científicos.
La orientación general es verificar que la información provenga de profesionales acreditados y organismos sanitarios reconocidos. Las publicaciones en redes sociales pueden servir como material educativo, pero no sustituyen la evaluación médica individual cuando un niño presenta problemas de salud.