Nueva York, Estados Unidos.

La transnacional HanesBrands Inc. (HBI) está liderada por Richard A. Noll, quien ha hecho de la compañía un ejemplo de responsabilidad social empresarial no solo para beneficiar a sus empleados, sino también para aportar al desarrollo de comunidades en el mundo.

Para fomentar los valores de solidaridad ha creado una iniciativa cuya semilla la sembró en El Salvador y en poco tiempo ha comenzado a germinar y ya da frutos. Cinco escuelas públicas han recibido el respaldo de Viviendo Verde, un proyecto que se enfoca en actividades extracurriculares y mejoras de la infraestructura de estos centros, todo enmarcado dentro de la filosofía de la compañía “Hanes for good”.

“HanesBrands ha estado comprometida con la responsabilidad ambiental y con la gestión social de las empresas. Empleamos prácticas sostenibles para la conservación de los recursos naturales y mitigar nuestro impacto ambiental, y también estamos comprometidos en apoyar a las comunidades de nuestros empleados”, destaca el presidente y CEO de la compañía.

Programa

Hace 10 años la empresa daba seguimiento a su programa de reciclaje en las plantas de Latinoamérica y descubrieron que al aumentar este proceso también podrían generar fondos pero adicionales, que invertirían “en las plantas y el bienestar de nuestros empleados. Establecimos un programa de responsabilidad social empresarial más robusto con ambiciosos proyectos para la comunidad”, explica. La fusión de ambos genera el presupuesto para financiar proyectos comunitarios.

Para Noll, Viviendo verde, de HanesBrands, permite utilizar las ganancias de las prácticas ambientales como el reciclaje y el ahorro energético de forma adecuada, que a la vez producen financiamiento que se canaliza a través de las áreas de educación, salud, alivio de desastres y desarrollo e infraestructura.

“El proyecto piloto se puso en marcha en El Salvador y su éxito nos lleva a expandirlo ahora a Honduras y República Dominicana y para nuestras operaciones en el continente de Asia”, puntualiza.

Viviendo Verde, además, se basa en el trinomio: ambientalismo, voluntariado y mejora de la comunidad, y ha incluido remodelaciones de escuelas, hospitales, orfanatos y centros de salud. También en programas educativos y misiones médicas. Por si fuese poco, genera capacitaciones entre los empleados “para impactar positivamente en las comunidades”.

Pilares

El voluntariado del personal que HanesBrands predica es una cultura arropada por Hanes for good, donde los empleados, hasta el momento, han dedicado más de 280 mil horas de servicio social para solventar necesidades primarias de sectores donde viven y trabajan.

“Los empleados ayudan a identificar y apoyar causas relacionadas con la educación, salud, bienestar, infraestructura comunitaria y atención de desastres, y donan miles de horas de trabajo voluntario en las comunidades en las que Viviendo Verde está trabajando”, dice y confirma que esperan continuar en otras instalaciones de Hanes en el planeta.

La ética empresarial es otra de las banderas que flamean en el espíritu de responsabilidad social empresarial.

Richard A. Noll confirma que HanesBrands cree que es de vital importancia realizar negocios en todo el mundo de forma altamente ética y responsable.

“Creemos que haciendo lo correcto es la base para un negocio exitoso”.

Todo esto enorgullece a la compañía por ser líder en el apoyo a un lugar innovador que proporciona puestos de trabajo seguros y gratificantes, con salarios y beneficios competitivos y oportunidades únicas para empleados.

“Hanes es el único productor de prendas de vestir para ser honrado por el Great Place to Work Instituto Latinoamérica por sus prácticas laborales en América Central y el Caribe”, confirma. Todos estos logros han llegado por regirse a los más altos estándares éticos y “creemos que las empresas privadas tienen la responsabilidad de ser buenos ciudadanos corporativos”.

Reconocimiento

Richard A. Noll, presidente y CEO de HanesBrands, recibió un homenaje en Nueva York por ser uno de los socios claves en el desarrollo de actividades extracurriculares y mejoramiento educativo impulsado por Glasswing Internacional en El Salvador y Honduras.

“Glasswing es una organización que aprovecha audazmente los recursos existentes para lograr un impacto significativo en las comunidades que atiende y donde operamos”, declaró Noll en su discurso.

Para sorpresa y agrado de todos, anunció HanesBrands, hará una inversión de un millón de dólares, en conjunto con Usaid, para ampliar por tres años más un acuerdo de cooperación en su alianza con la fundación Glasswing Internacional.

Los fondos permitirán la implementación y desarrollo de programas educativos en El Salvador, Honduras y República Dominicana, donde HanesBrands tiene presencia desde hace más de 40 años.

Ejemplo

Gracias a las iniciativas de esta transnacional, niñas centroamericanas como la salvadoreña Xitlali Gómez tienen un futuro más prometedor.

La pequeña estudia noveno grado en el centro escolar Alberto Guerra Trigueros, de Armenia, Sonsonate, en El Salvador, y desde cuarto grado ha participado en los programas de Glasswing que le han ayudado a moldear su personalidad y sus sueños.

“He participado en los talleres de Glee sobre canto, liderazgo, robótica y comunicación. Ahora estoy en la parte de voluntariado, enseño a otros niños a leer”, dijo durante la gala en honor a HanesBrands.

Ahora, la compañía busca servir y seguir desarrollando más comunidades integrales en varios paises.