28/06/2022
03:07 PM

Más noticias

Esperan que fenómeno de El Niño desaparezca a mediados de mayo

Tegucigalpa, Honduras.

A mediados del mes de mayo se espera que los efectos del fenómeno de El Niño terminen y den paso a las lluvias, ayudando así a los productores hondureños a tener una buena cosecha de primera y de postrera.

Así lo anunció Francisco Argeñal, representante de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco).

“Hay que considerar que el fenómeno de El Niño en este momento se está debilitando y prácticamente estaría desapareciendo a mediados de mayo, eso indican la mayoría de los pronósticos y es lo que registra la temperatura del mar”, expresó Argeñal, luego de presentar la perspectiva climatológica de mayo a julio conjuntamente con la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) a través de Servicio de Información Agroalimentaria (Infoagro).

Añadió “esta es una buena noticia. Recordemos que El Niño nos produce una distribución muy irregular de las lluvias y una canícula (sequía) muy larga, si este desaparece en mayo tendremos un escenario más alentador que los años anteriores 2014-2015, en la temporada lluviosa especialmente para postrera”, declaró Argeñal.

Daños

La extrema sequía, como consecuencia del fenómeno de El Niño, provocó pérdidas de 3.7 millones de quintales de granos básicos el ciclo, 2014-2015.

Por otra parte, el funcionario dijo que para la siembra de primera se tendrán algunos inconvenientes, ya que la lluvia podría retirarse alrededor de una semana al inicio de la estación lluviosa, aunque habrá algunas lluvias a finales de abril y a principios de mayo, estas cesarán un poco y se reanudarán después del 20 del mismo mes.

“Si esto pasa, podría presentarse una canícula que inicie y concluya más temprano, pero para el cultivo de primera esas condiciones no son muy saludables, considerando que habrá temperaturas altas y que también el suelo está bastante seco como consecuencia de la mala distribución del agua en los últimos 20 meses”, manifestó el experto de Copeco.

Esa explicación deja un panorama poco alentador para la siembra de maíz en varias partes del corredor seco.