Tegucigalpa, Honduras.

Javier Alberto Cáceres es pasante de la carrera de Arquitectura en la Universidad Católica de Honduras (Unicah) y el visionario desarrollador del submarino aniquilador de larvas de mosquitos. El joven asegura que desde los seis años ya sentía una enorme curiosidad por armar pequeños barcos, aviones, helicópteros y submarinos movidos por pequeños motores eléctricos.

“La final se celebró el 16 de febrero pasado. Hasta ahora, el día más importante de mi vida. Ese día, mi submarino aniquilador de larvas de mosquito se llevó el primer lugar”, cuenta el joven sobre la alegría de ganar la competencia hecha por el IHCIETI.

El invento funciona al introducirlo al agua y esparce una onda electropropulsora que hace que los huevos de las larvas sean destruidos.

De esa forma, no pueden desarrollarse y las larvas de mayor tamaño son electrocutadas por el motor trasero de una capacidad de 16 voltios.