San Pedro Sula, Honduras.

La entrega de la Estrategia Nacional de Gestión Integral de Residuos representa un importante paso y guía de referencia a las acciones encaminadas a reducir los impactos ambientales y mejorar el desempeño del país.

El acto marcó el inicio del primer Foro sobre Economía Circular y su Impacto en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que organizó el Centro Nacional de Producción Más Limpia de Honduras (CNP+LH) y la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (MiAmbiente), celebrado en San Pedro Sula el miércoles en la noche y ayer.

La iniciativa tiene su origen en 2016, cuando ONU Medio Ambiente, con la colaboración del Gobierno y el CNP+LH, comienza el proceso para diseñar una estrategia de gestión integral de residuos, enmarcada en las necesidades identificadas para el país en línea con las propuestas de políticas y leyes relacionadas.

La gestión integral de residuos está relacionada con la economía desde diferentes perspectivas: en primer lugar, si uno le pone el énfasis en la prevención de residuos y en generar menos residuos, por ejemplo, en el sector empresarial, lo que está haciendo es procesos más eficientes”, explicó Jordi Pon, coordinador regional del Programa de Químicos, Residuos y Calidad del Aire de ONU Ambiente.

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Origen del concepto. Los británicos Pearce y Turner utilizaron el concepto de economía circular por primera vez hace 30 años para describir el aprovechamiento de residuos sólidos.
A su criterio, un residuo es una ineficiencia de un sistema productivo económico, y en la medida que sean generados menos residuos, avanza a una economía más eficiente y productiva, y al mismo tiempo se están evitando los costos de la gestión de los residuos.

Durante la elaboración de la estrategia, los desarrolladores notaron que en Honduras todavía la gestión de los residuos tiene carencias importantes en el sentido que hay residuos que acaban mezclados en botadores, adonde pueden quemarse y contaminar la atmósfera y las aguas subterráneas.

Sobre ello, Pon sostuvo que hay un reto de avanzar de forma progresiva en poner orden en la gestión, recolección y disposición adecuada de los desechos, y, a la vez, cambiando la visión de los residuos dándole un valor.