San Pedro Sula, Honduras.

A lo largo de cinco décadas, los países miembros de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) celebran cada 26 de abril el Día Mundial de la Propiedad Intelectual para hacer conciencia sobre el respeto por la innovación y la creatividad.

En Honduras, la Dirección de Propiedad Intelectual registra más de 250,000 marcas y patentes, de las que un 80% vienen de solicitudes de empresas extranjeras y el resto de nacionales.

Cada año son registradas y renovadas más de 8,000 marcas y patentes de todas las clases, que abarca industria, servicios y frecuencias de radio y televisión.

Además
1Lista negra de propiedad intelectual China encabeza la “lista negra” que elabora el gobierno de EEUU sobre las violaciones de los derechos de propiedad intelectual y patentes.
Para este día, autoridades de la dependencia adscrita al Instituto de la Propiedad desarrollarán en el Poder Judicial de San Pedro Sula un acto conmemorativo, con la participación de especialistas que ahondarán en el impacto de la propiedad intelectual en la economía mundial, validez de la firma electrónica y otros temas relacionados.

El auge de los emprendimientos tradicionales y tecnológicos, registrado en los últimos años, ha significado un dinamismo en el registro de marcas y patentes.

“En el área de marcas estamos trabajando con los emprendedores afiliados a las Cámaras de Comercio. Solo del Bazar del Sábado en San Pedro Sula van registradas unas 30 marcas y hay otras en proceso. También estamos trabajando con la Cámara de Tegucigalpa a través de su proyecto ‘Mi Feria’ para hacer algo idéntico a la CCIC”, explica Camilo Bendeck, director general de Propiedad Intelectual.

Los formularios y costos por registro de marca, patente, derechos de autor y derechos conexos están disponibles en el enlace digepih.webs.com.

El registro de la propiedad intelectual es un factor evaluado en los rankings de negocios que hace Banco Mundial y el WEF.

Un lustro con especial complejidad: Mauricio Jalife, especialista en Propiedad Intelectual
Debemos reconocer que a diferencia de otras épocas, llegamos a esta fecha con bajas expectativas, por lo que los organismos dedicados a la regulación y la difusión de los temas de propiedad intelectual redoblan esfuerzos por recordarnos los postulados y beneficios que este sistema aporta a las economías desde hace 150 años. Por muchas razones, el último lustro presenta especial complejidad y retos, en un ambiente que no solo no es favorable, sino que en ciertos aspectos llega a definirse como próximo a la hostilidad.

Dos son esas tendencias que impulsan la corriente en contra. La primera está dada por el regreso del péndulo hacia la imposición de barreras arancelarias y comerciales, y que en otros tiempos favoreció notablemente la armonización de leyes protectoras de la inversión extranjera, la transferencia de tecnología y la propiedad intelectual. Hoy nos movemos hacia un proteccionismo no declarado, pero que en la práctica se traduce en medidas restrictivas del libre tránsito de mercancías.
La segunda tendencia se inserta en el llamado comercio digital, que transforma la forma en que compramos, vendemos, nos comunicamos y nos entretenemos.