El Real España partió este lunes rumbo a Tegucigalpa para enfrentar el martes al Olimpia en duelo de la cuarta jornada de las triangulares del Torneo Clausura 2026 de la Liga Nacional de Honduras.
El entrenador tico Jeaustin Campos charló en exclusiva con Diario LA PRENSA y se mostró ilusionado con la idea de volver a vencer al cuadro olimpista, a quien derrotó el pasado sábado con una espectacular remontada de 3-1 en el estadio Morazán de San Pedro Sula.
En la máquina buscarán en la capital repetir un nuevo triunfo. De conseguirlo, darán el batacazo de dejar eliminado al Olimpia y sin la opción de pelear por el tricampeonato. Además, el club sampedrano estaría acariciando el sueño de convertirse en finalista y así luchar por un título que se le ha negado desde el 2017.
ENTREVISTA CON JEAUSTIN CAMPOS
¿Cómo vive estos momentos de liguillas, ahora mismo que Real España ha hecho muy bien las cosas, también San Pedro Sula, el calor? ¿Cómo vive usted todo lo que encierra esto de pertenecer aquí a San Pedro Sula y a Honduras?
La verdad, muy contento. Primero por el recibimiento, por la cálida convivencia en todos los sentidos: en el calor, en el sol, en su gente. Me siento privilegiado de poder salir de mi país, algo que no es una cuestión fácil para ninguno que sale de su país natal, y que sea recibido de esta manera.
Muy agradecido, esperando poder retribuirle a toda la gente que nos ha querido acá con un título, que es lo que queremos, con lo que estamos soñando. Siempre con los pies en la tierra, sabiendo que falta muchísimo, que falta lo más difícil todavía. Pero bueno, primero Dios, vamos a seguir intentando todo lo humanamente posible para lograr los objetivos.
Después de lo del sábado, ¿nota mucho apego de la afición con usted?
Sí, bueno, obviamente hay dos tipos de cariño: el que uno vive cuando va al supermercado, a los malls, y la gente te respeta, te aprecia, valora tu trabajo. Eso es muy gratificante. Y el otro... si ganas, eres Gardel; si pierdes, eres el peor. Entonces no hay mucha brecha, es una cuestión más emocional. Hasta cierto punto, algunos hasta hepática, pero es algo a lo que estamos acostumbrados.
Gracias a Dios hemos tenido, como te digo, un buen recibimiento, una buena acogida, y de verdad nos sentimos bastante contentos, esperando en Dios que podamos lograr los objetivos que nos hemos trazado y que los muchachos han trabajado para conseguir.
¿Hoy tiene un Real España más maduro en comparación con otros torneos?
Sigue siendo un equipo muy joven, pero creo que nos hemos ido adelantando en ese proceso de madurez. Si analizas el primer torneo, caímos en semifinales y caímos de pie. En el segundo torneo llegamos a la final, y en el tercero tal vez no fue tan brillante en la Liga Nacional, pero estuvimos a cinco segundos de ir a una final centroamericana, lo cual no es poca cosa.
Ya ahora terminamos en el primer lugar. El equipo ha pasado por terrenos donde muy pocos pueden pisar. Es un equipo joven y, al vivir todas estas experiencias, va adquiriendo mucha madurez.
¿Con qué idea viajan a Tegucigalpa para enfrentar a Olimpia?
Primero, con los pies en la tierra. Sabemos que vamos a enfrentar a un gran equipo, con muchísima jerarquía, con muy buenos jugadores a los cuales respeto, muy bien dirigidos. Pero nadie nos va a quitar la ilusión de jugar, de divertirnos con responsabilidad. Creo que el equipo ha demostrado, no solo con los marcadores, sino con la congruencia dentro del campo, el corazón, la mística, el ADN que hemos implantado desde que llegamos. El corazón, las ganas de romperse y partirse el alma en la cancha en cada jugada, ustedes lo han visto.
Y cuando tenemos la pelota, estos chicos son extraordinarios. Así que vamos con la misión, como lo hemos hecho en este torneo: en cualquier cancha es ir a ganar. Nunca hemos ido a defendernos.
Hemos ido con la misión de ganar, de divertirnos y de mantener esa ilusión de poder ganarle a un grande, a un equipo con mucha tradición. Pero creo que este es nuestro momento; no podemos desaprovechar esta oportunidad que se nos presenta ahora.
¿La cuarta es la vencida?
Bueno, las que sean. Todos los que han ganado muchísimo, Federer, Nadal, han perdido más de lo que han ganado y son leyendas. Michael Jordan, por decir tres o cuatro nombres, Kobe Bryant... en el béisbol, aún más. La verdad, cuando Dios nos lo tenga que dar, nos lo va a poner en la mesa y lo vamos a tomar. Esa es la consigna que tenemos. Si es en esta oportunidad, pues agradecidos con Dios de que así sea.