L4,662 millones cuestan hospitales suspendidos de Santa Bárbara, Ocotepeque y Salamá
El vocero del Tribunal Superior de Cuentas, Rodolfo Iaaula, confirmó que el ente contralor realiza una revisión técnica, jurídica y financiera de los proyectos. LA PRENSA constató a finales de 2025 el avance de las obras de Santa Bárbara y Ocotepeque
- Actualizado: 11 de mayo de 2026 a las 13:44 -
La suspensión de las obras de tres hospitales públicos abrió una nueva etapa en la investigación: ahora la atención se concentra en los contratos, los montos y las razones que llevaron a frenar la ejecución de los proyectos de Santa Bárbara, Ocotepeque y Salamá, Olancho. En la foto, cómo lucían los hospitales de Santa Bárbara y Ocotepeque en noviembre de 2025. El más avanzado es el de Ocotepeque.
Rodolfo Isaula, vocero del Tribunal Superior de Cuentas, confirmó que el ente contralor tuvo conocimiento de la resolución emitida por el juzgado competente de la Corte Suprema de Justicia, luego de una solicitud planteada por el Ministerio Público. El drone de LA PRENSA captó desde el aire los avances del hospital de Santa Bárbara, localizado en las cercanías de la comunidad de Inguaya, unos cinco kilómetros antes de entrar al casco urbano de la cabecera patepluma.
Según Isaula, la medida busca suspender actividades contractuales y de ejecución vinculadas a los proyectos hospitalarios mientras avanzan las diligencias de investigación sobre el uso de los recursos públicos comprometidos en estas obras. Otra vista aérea del hospital de Santa Bárbara.
El vocero explicó que el TSC mantiene una revisión integral sobre los aspectos técnicos, jurídicos y financieros de los tres hospitales, a partir de una solicitud presentada el pasado 7 de abril por autoridades de la Secretaría de Infraestructura y Transporte. Otra vista aérea del hospital de Santa Bárbara.
“Nosotros continuamos con la investigación de este caso”, indicó Isaula, al señalar que el Tribunal Superior de Cuentas ya inició el análisis documental de los contratos relacionados con las obras hospitalarias. Otra vista aérea del hospital de Santa Bárbara.
El monto bajo revisión es de alto impacto para las finanzas públicas. Isaula detalló que, de forma preliminar, los tres proyectos suman alrededor de 4,662.7 millones de lempiras, cifra que el TSC considera considerablemente alta. Otra vista aérea del hospital de Santa Bárbara.
Otra vista aérea del hospital de Santa Bárbara. De ese total, el Hospital General de Santa Bárbara representa aproximadamente 3,202 millones de lempiras, según los datos preliminares expuestos por el portavoz del TSC durante la explicación pública del caso. Cuando LA PRENSA Premium visitó la obra, solo se había avanzado en el armazón de estructura metálica.
El hospital de Salamá, Olancho, ronda los 779 millones de lempiras, mientras que el de Ocotepeque se aproxima a los 691 millones, siempre de acuerdo con las cifras preliminares atribuidas por Izaula al proceso de revisión. Foto de hospital de Santa Bárbara en construcción.
El vocero evitó adelantar conclusiones sobre una posible sobrevaloración. Al ser consultado sobre esa posibilidad, respondió que “podría ser”, pero aclaró que serán las diligencias investigativas las que determinarán si hubo irregularidades. En la imagen de drone, vista aérea del hospital de Ocotepeque. Su avance era del 85% en noviembre de 2025.
La investigación no se quedará solo en papeles. Isaula adelantó que el TSC desplazará un equipo multidisciplinario hacia los tres hospitales para realizar inspecciones en sitio y verificar el avance real de las obras. Vista aérea del hospital de Ocotepeque.
Ese equipo técnico revisará si lo ejecutado hasta ahora corresponde con lo establecido en los contratos. La inspección busca contrastar la documentación oficial con la realidad física de los proyectos en Santa Bárbara, Ocotepeque y Salamá. Vista aérea de un costado del hospital de Ocotepeque.
LA PRENSA ya había constatado en campo el avance de los hospitales de Santa Bárbara y Ocotepeque, como parte de una investigación sobre las obras inconclusas prometidas por el gobierno de Xiomara Castro. Vista aérea de la fachada frontal del hospital de Ocotepeque.
En Santa Bárbara, LA PRENSA Premium documentó que la construcción del nuevo hospital comenzó el 10 de septiembre de 2023 en un terreno ubicado cerca de la aldea Inguaya, a unos 20 minutos de la cabecera departamental. Foto lateral del hospital de Ocotepeque.
Durante la visita periodística, se observó que la obra presentaba excavaciones, cimentaciones y algunas estructuras verticales, pero sin un avance significativo que reflejara la cercanía de una entrega total del proyecto. Al contrario, el hospital de Ocotepeque (foto) si notaba mayores avances.
La investigación de LA PRENSA también consignó que, pese a los anuncios oficiales, en Santa Bárbara solo se proyectaba entregar un bloque hospitalario, correspondiente a los módulos del 1 al 5, es decir, la parte hospitalaria.
En el caso de Ocotepeque, el hospital forma parte del mismo grupo de obras a cargo de la SIT que fueron prometidas como una respuesta a la deuda histórica en infraestructura sanitaria en el occidente del país. La suspensión llega después de meses de cuestionamientos sobre retrasos, costos y alcances de los hospitales. LA PRENSA había reportado que estas obras estaban bajo presión por atrasos y señalamientos de posibles sobrecostos.
Isaula explicó que, si el TSC encuentra indicios de responsabilidad penal, el informe será remitido al Ministerio Público, para que el ente acusador continúe con las diligencias y determine las acciones legales correspondientes.
El portavoz también recordó que existe otra línea de revisión vinculada a denuncias sobre contratación de personal extranjero para labores técnicas en estos proyectos, un punto que será analizado dentro del expediente investigativo.
Por ahora, los hospitales quedan en el centro de una investigación que busca responder si los millonarios contratos coinciden con el avance real de las obras. La pregunta de fondo ya no es solo cuándo se terminarán, sino si el dinero público fue ejecutado correctamente.
La revisión del TSC ocurre en medio de una creciente presión pública por los hospitales inconclusos. Estas obras fueron anunciadas como proyectos clave para ampliar la atención médica en zonas históricamente desatendidas, pero los retrasos han mantenido a miles de pacientes dependiendo de centros saturados o de traslados hacia otras ciudades.
En Santa Bárbara y Ocotepeque, LA PRENSA constató que las obras todavía no están listas para operar plenamente, pese a que fueron presentadas como parte de una apuesta gubernamental para fortalecer la red hospitalaria pública. La suspensión vuelve a poner bajo la lupa la planificación, supervisión y ejecución de estos proyectos, cuya ejecución, sobrepasa los límites presidenciales de los gobiernos.
El caso también reabre el debate sobre la transparencia en la contratación de obra pública. El TSC deberá establecer si los avances físicos corresponden con los desembolsos y contratos suscritos, mientras el Ministerio Público mantiene abierta la ruta penal en caso de que se encuentren indicios de irregularidades.
Estos hospitales fueron prometidos como centros modernos para ampliar la atención médica en el occidente y oriente del país, con áreas de emergencia, consulta externa, hospitalización, quirófanos, laboratorio, farmacia, imagenología y espacios para especialidades básicas, con el fin de reducir traslados de pacientes hacia hospitales regionales ya saturados.