Hace tiempo que el “nude” dejó de ser el tono invisible de la ropa interior, concebido para evitar transparencias incómodas con prendas de tejidos vaporosos y ligeros.
Ahora, vestidos, blusas, bañadores y esmaltes de uñas se rinden a un color que se mimetiza con la piel, pero que realza su tonalidad natural.“Nude” se traduce como desnudo y también se conoce como color piel o maquillaje.
En ocasiones, deriva hacia un rosa palo, un tono neutro que potencia el bronceado. Entre sus seguidoras más destacadas en las alfombras rojas figura Emma Stone.
En la actualidad, especialmente en la alta costura, pero también en colecciones crucero como la más reciente presentada por Chanel en Biarritz, el “nude” se ha convertido en protagonista.
La firma francesa lo incorporó en conjuntos de suéter y falda de punto de inspiración marinera, como el que lució la actriz franco-rumana Anamaria Vartolomei durante el Festival de Cannes.
También destacó en “bodies” con cuello “halter” y vestidos con doble falda y pañuelo a la cintura. El “nude” es un color asociado a la luminosidad, la frescura y naturalidad.
Su presencia se extiende también al maquillaje y la manicura, especialmente entre quienes buscan opciones atemporales y fáciles de llevar en cualquier momento.
Fendi es otra de las firmas que apuesta por este color para ocasiones especiales. Una de sus propuestas para la próxima temporada otoño-invierno fue elegida por la actriz italiana Tecla Insolia para la ceremonia de los premios David di Donatello, donde apareció con un vestido de incrustaciones bicolor adornado con cuentas metálicas brillantes.
La moda de baño tampoco es ajena a una tonalidad que resalta el bronceado gracias a la calidez de su gama cromática. Es el caso de la última campaña de El Corte Inglés, protagonizada por la modelo Irina Shayk, quien luce un bikini anudado al cuello con una gran hebilla decorativa y una braguita de talle alto.