Aunque como hemos señalado en más de una ocasión, cada vez son más las mujeres que disfrutan de su soltería y no buscan tener parejas serias, es innegable que todavía existe un miedo social aprendido que nos hace ver la soltería como un fracaso social. “Como sociedad se nos ha encaminado a conocer a alguien, casarnos, tener hijos y nietos.
La soltería siempre ha sido interpretada como un fracaso por atribuir a la persona soltera una problemática que justificaría que nadie quiera tener una relación con ella, cuando no tiene por qué ser así. En muchas ocasiones, es una elección personal totalmente válida”, explica Elizabeth Clapés, autora de ‘Perderte para encontrarme’.
En la actualidad, estar soltero o soltera no te convierte en una persona menos completa. Aprovecha esta oportunidad para centrarte en ti y en lo que quieres. A menudo la gente ve la soltería como una búsqueda constante, pero no tiene por qué ser así”, explica Alba Durán, Directora de Marketing de Bumble en España.
“Es importante recordar que cada uno elige su propio ritmo en el mundo del ‘dating’. Recientemente hemos analizado las tendencias en las citas de la Generación Z en nuestra comunidad, y nos hemos dado cuenta de que esta generación se posiciona en el ‘dating’ de una manera más exploratoria que otras generaciones.
Se ha producido un cambio entre esta generación y las anteriores, ya que casi la mitad de los solteros de España (un 48%) tienden a reflexionar y a ser más intencionados con lo que realmente quieren y buscan”, añade.
No es siempre sencillo disfrutar de la soltería cuando la sociedad sigue poniendo en marcha sus mecánicas de ‘single shaming’ (vergüenza de ser soltero) a base de preguntas innecesarias y miradas o comentarios de tristeza o condescendencia sobre cómo ha ido este año tu vida amorosa.
Es especialmente cierto en el caso de las mujeres, "que nos vemos sometidas a preguntas personales innecesarias con las que además, podemos encontrarnos con recordatorios sobre los tiempos de fertilidad e incluso a veces, aguantar a amigos con complejo de cupido que insisten en presentarte a "partidazos", dice la experta.
Tiempo para ti misma
Mary Passion, Dating Coach de Meetic, asegura que estar soltera es una oportunidad para ver lo que quieres, para invertir en ti misma, en tu crecimiento, en tu cuerpo y en tu mente. “Es un momento ideal para activar pasiones que te puedan traer beneficios, y comprobar que el tiempo que tienes lo puedes utilizar en lo que te sienta mejor.
Un consejo: recupera el placer de la lectura. También puedes invertir tus horas en tener una vida social consciente. No se trata de matar las horas muertas con los amigos, sino de elegir los buenos momentos para aprovecharlos al máximo. Es un buen momento para aprender más sobre ti misma.
“La soltería puede llevarnos a pensar en lo que significa estar solo. La soltería no es un estado de fracaso, es más bien un llamado a aprovechar la capacidad creativa, a madurar ideas, a alcanzar metas que te hagan sentir bien. ¡Admiro a las personas que saben gestionar su soledad! Los solteros encontrarán que lo que más les conviene es fortalecer su voluntad”, asegura.
Teniendo en cuenta que lo habitual es que el discurso se haya vertebrado alrededor de la pareja y la familia, no es extraño que quien está soltera, piense en más de una ocasión en encontrar pareja incluso pese a estar disfrutando plenamente de su estado.
“La relación más emocionante, desafiante y significativa de todas es la que tienes contigo misma. Si además puedes encontrar a alguien que te ame, mejor que mejor”, decía Carrie Bradshaw.
¿Hay forma de estar soltera sin pensar que encontrar pareja es el siguiente paso necesario y obligatorio, como si la vida en +1 fuera sinónimo de felicidad? “Es un trabajo personal de introspección, reeducación emocional y social, y para ello necesitamos normalmente ir a terapia.
Hay quienes hacen ese camino solos, porque lo han trabajado de manera particular, pero llevamos casi grabada en el ADN esa exigencia de formar una familia y cuidarla.
La complejidad de las relaciones
Tendemos a pensar que las relaciones casuales carecen de emociones, compromisos y charlas, pero precisamente son las que requieren un trabajo mayor. “Pensamos que al no querer algo serio, las emociones se quedan fuera, pero no es cierto, porque no querer una pareja es algo que es también una cuestión emocional.
Tenemos que ser capaces de sentarnos, ser francos y plantear lo que necesitamos y buscamos para que el otro pueda decidir si quedarse o no. Nos da miedo el rechazo, porque eso hace que quizás el otro no quiera lo mismo, y sin duda, el rechazo genera frustración y da miedo. Hay que quitar ese temor, porque el rechazo no es más que dos personas que no buscan lo mismo”, señala Gabarra.
No sabemos si se es más feliz en pareja o sin ella, pero de lo que estamos convencidas es de que la felicidad radica en quererse a una misma. De esta forma, la soltería no se verá ni como algo aterrador, ni como una búsqueda interminable, porque también hay quien no busca pareja y disfruta de la soledad como estado permanente.