Durante décadas, la menopausia se ha explicado casi exclusivamente desde sus manifestaciones físicas, señala Raquel Marín, neurocientífica y catedrática de Fisiología, formada en Bioquímica y Biología Molecular, doctorada en Biomedicina y pionera en la neurociencia aplicada al bienestar femenino.
La científica propone ampliar ese enfoque y entender el cese natural de la vida reproductiva de la mujer también como un proceso cerebral, en el que hormonas, neurotransmisores, emociones y hábitos de vida interactúan de forma constante.
Desde esa perspectiva, muchos síntomas característicos de esta etapa —como la niebla mental, la fatiga, la dificultad para concentrarse, la irritabilidad, la ansiedad, la depresión, los sofocos, las alteraciones del sueño y los cambios de humor— adquieren un sentido más claro y completo, explica Marín, autora del libro “Neuropausia”.
Segunda gran transición en la vida de la mujer.
Marín sitúa la menopausia como una segunda transición hormonal en la vida de la mujer. La primera ocurre en la pubertad, durante la adolescencia. Explica que esta etapa no solo afecta al cuerpo y al aparato reproductor, sino también al cerebro y al equilibrio emocional.
“Esta transformación hormonal obliga tanto al cerebro como al resto del organismo a adaptarse a la ausencia de estrógenos, pero una vez concluida esta etapa, las mujeres pueden disfrutar de una vida plena y saludable durante varias décadas”.
A partir del vínculo entre los estrógenos y la función cerebral, la especialista explica cómo esta etapa puede influir en la cognición, el estado de ánimo, la respuesta al estrés y la sensación general de equilibrio o vulnerabilidad, así como en aspectos claves del bienestar; entre ellos, la sexualidad, la ansiedad, el descanso y la alimentación.
Marín añade que, desde la neurociencia, esta etapa no solo puede entenderse mejor, sino también vivirse como una oportunidad para conocerse, cuidarse y disfrutarse.
Cambios hormonales, físicos y emocionales.
Para Marín, “la sexualidad ocupa un lugar central en el bienestar durante esta etapa y requiere atender cómo los cambios hormonales, físicos y emocionales pueden influir en el deseo, la excitación, la lubricación, el dolor o la satisfacción sexual”.
También destaca la importancia del intestino y sus microorganismos, conocidos como microbiota, además de la alimentación y los hábitos de vida. A ello suma enfoques innovadores, técnicas avanzadas, la terapia de reemplazo hormonal y algunas estrategias orientadas al rejuvenecimiento ovárico, dentro de una visión amplia e integradora sobre el bienestar menopáusico.
Marín asegura que el hecho de situar el epicentro de los cambios menopáusicos en el cerebro, y no exclusivamente en el cuerpo, tiene importantes implicaciones para el bienestar femenino.
La mejor actitud mental para esta etapa vital.
“La forma en que una mujer aborde mentalmente la menopausia es crucial para la actitud que adopte ante esta etapa”, apunta Marín.“A nuestro cerebro, que es un gran consumidor de energía, no le gustan excesivamente los cambios de paradigma.
No cabe duda de que esta etapa puede generar una sensación de salida de la zona de confort cerebral”, explica.Según la especialista, si la menopausia se percibe como la antesala de algo negativo, la mujer puede quedar atrapada en preocupaciones innecesarias.
En ese contexto, adapta una conocida frase atribuida a Winston Churchill: “Durante la menopausia, me pasé la mayor parte de mi vida preocupándome por cosas que nunca ocurrieron”.
Consultada por EFE sobre cuál sería la mejor actitud mental para afrontar esta etapa y disfrutarla en lugar de soportarla, Marín señala que lo ideal es “aceptar que se trata de un momento que ofrece la oportunidad de prestar una atención particular al ser, al cuerpo y a la mente, fieles acompañantes en el viaje de la vida”.
Reajustes en el “motor” cerebral
La mayor parte de los síntomas que muchas mujeres experimentan en la menopausia se explica precisamente por el reajuste de motores que sus cerebros están efectuando.
En consecuencia, considera que si una mujer comprende de primera mano qué está generando esos cambios y toma conciencia de que son pasajeros podrá aceptar estas nuevas experiencias “neuropáusicas” como algo natural.
Alivios naturales
Cada mujer vive la menopausia de manera diferente, aunque todas pueden beneficiarse de hábitos saludables y soluciones naturales. Hacer excursiones en la naturaleza tiene un impacto significativo en la calidad de vida durante la menopausia.
Llevar una alimentación equilibrada, realizar ejercicio físico de forma regular, dormir bien, hidratarse adecuadamente y gestionar el estrés mediante técnicas de relajación, meditación, atención plena o respiración consciente son algunas de las medidas que pueden ayudar a aliviar los síntomas, explica la doctora Sonia Clavería.