San Pedro Sula, Honduras
Jack Uriarte, diputado de la bancada del Partido Nacional, tomó como referencia el precio de los combustibles de la semana del 11 de julio de 2022, para asegurar que durante la administración de Xiomara Castro, los combustibles estaban hasta tres veces más caros en comparación con los precios actuales de los carburantes.
“En 2022, sin guerra y bajo el tristemente célebre gobierno del Partido Libre, los combustibles estaban hasta tres veces más caros”, dice una publicación en Facebook.
No obstante, su aseveración es falsa. Los registros oficiales muestran que la gasolina superior costaba 146.57 lempiras, la gasolina regular 126.39 lempiras y el diésel 124.50 lempiras.
Comparados con los precios vigentes al 16 de marzo de 2026 (gasolina superior 113.54, regular 101.37 y diésel 105.61), los combustibles eran 1.18 a 1.29 veces más caros, es decir, menos del triple.
Además, la guerra entre Rusia y Ucrania seguía activa en ese mes, de acuerdo a reportes de medios internacionales.
Consultado por LA PRENSA Verifica, Uriarte mantuvo su aseveración inicial.
No se triplicó
Para verificar esta declaración, LA PRENSA Verifica consultó los registros oficiales de precios de combustibles en Honduras y comparó los valores máximos de la semana del 11 de julio de 2022 (a los que adjuntó Uriarte en su publicación) con los precios vigentes desde el 16 de marzo de 2026, según la Secretaría de Energía (Sen).
En esa semana de julio de 2022, Honduras experimentó uno de los picos más altos en el precio de los combustibles. En Tegucigalpa, la gasolina superior alcanzó 146.57 lempiras por galón, la gasolina regular 126.39 lempiras, y el diésel aproximadamente 124.50 lempiras.
Estos valores fueron reportados como récord histórico para el país y reflejaban una tendencia alcista que afectaba a toda Centroamérica.
En comparación, los precios publicados para la semana del 16 de marzo de 2026 muestran una reducción considerable. La gasolina superior se cotiza en 113.54 lempiras por galón, la gasolina regular en 101.37 lempiras, y el diésel en 105.61 lempiras.
Estos son los valores de referencia actuales para Tegucigalpa y representan la base para la comparación directa.
Al hacer el cálculo de cuántas veces eran mayores los precios de 2022 con respecto a 2026, se observa lo siguiente: la gasolina superior fue 1.29 veces más cara, la gasolina regular 1.25 veces más cara y el diésel 1.18 veces más caro.
Por su parte, el gas kerosene fue 1.21 veces más caro (21 % más alto), mientras que el GLP doméstico y vehicular no varió debido a subsidios vigentes.
En otras palabras, los precios en julio de 2022, en comparación con marzo de 2026, fueron entre un 18% y un 29% más altos que los actuales.
Para que la afirmación de Uriarte sobre “tres veces más caros” fuera correcta, los precios de julio de 2022 tendrían que haber sido aproximadamente 340 lempiras por galón en gasolina superior, más de 300 lempiras en gasolina regular y cifras similares para el diésel y el kerosene.
No hay registro histórico ni oficial que indique que los combustibles hayan alcanzado esos niveles en Honduras.
Período de guerra activa
Otro aspecto de la declaración que requiere aclaración es el contexto de “sin guerra”. En febrero de 2022 comenzó la invasión rusa de Ucrania, un conflicto que impactó directamente los precios internacionales del petróleo y, por ende, los precios de los combustibles en países importadores como Honduras.
Para julio de 2022, la guerra llevaba cinco meses activos, con enfrentamientos intensos en varias regiones de Ucrania, afectando los mercados internacionales de energía, los precios del petróleo y los combustibles a nivel global.
Por ejemplo, un reporte de Deutsche Welle indicó que las fuerzas rusas reanudaron ofensivas en el este de Ucrania cerca de la ciudad de Sloviansk y otras áreas de Donetsk el 15 de julio de 2022, con operaciones terrestres y artillería en curso, lo que demuestra que los combates no habían terminado, sino que persistían.
Además, una publicación de Reuters del 10 de julio de 2022 señala que las fuerzas rusas intensificaban sus ataques en el este de Ucrania, mientras las tropas ucranianas intentaban contener el avance en zonas como Donetsk, con bombardeos constantes y enfrentamientos en curso.
Por lo tanto, la afirmación de Jack Uriarte es falsa. Si bien los combustibles alcanzaron precios elevados en julio de 2022, los datos oficiales evidencian que no eran tres veces más caros que los actuales, sino entre 1.18 y 1.29 veces más altos, es decir, con una diferencia de entre 18% y 29%.
Además, el señalamiento de que estos precios se registraron “sin guerra” es incorrecto, ya que para ese momento que cita Uriarte, seguía en curso la invasión rusa de Ucrania.