San Pedro Sula, Honduras
La visita del presidente Nasry Asfura a la isla Conejo el 14 de julio de 2026 no solo reactivó una disputa territorial histórica entre Honduras y El Salvador.
También dio paso a una ola de desinformación que reutilizó hechos reales para fabricar una falsa escalada política y militar entre ambos países.
Una investigación de LA PRENSA Verifica documentó once contenidos falsos o engañosos que, mediante inteligencia artificial (IA), citas inventadas, videos manipulados y material reciclado, construyeron una confrontación que nunca ocurrió.
El análisis evidencia un patrón. Las publicaciones no aparecieron de forma aislada ni respondieron a narrativas distintas.
Aunque utilizaron diferentes formatos y plataformas, todas siguieron una misma línea: presentar a Honduras y El Salvador como protagonistas de una confrontación creciente alrededor de la isla Conejo, pese a que los hechos comprobados mostraban un escenario diferente.
Todo comenzó con un acontecimiento real. El presidente hondureño visitó el islote para conmemorar el 57 aniversario del cese de hostilidades de la guerra de 1969 y participar en una ceremonia de izada de la bandera nacional como reafirmación de la soberanía hondureña.
La actividad provocó reacciones de autoridades salvadoreñas y derivó en un intercambio diplomático entre ambos gobiernos, que anunciaron que el tema sería abordado por los canales oficiales.
Días después, el presidente Nayib Bukele publicó un mensaje en X en el que descartó cualquier intención de confrontar a Honduras y afirmó que solo un "tonto" pensaría que El Salvador atacaría a un pueblo hermano por una piedra donde no vive nadie.
Sin embargo, esa publicación se convirtió en el punto de partida para nuevas narrativas falsas que alteraron su contexto y la presentaron como un ataque directo contra el mandatario hondureño.
Conversación que no existió
La investigación identificó que buena parte de los contenidos fabricó una conversación inexistente entre Nasry Asfura y Nayib Bukele.
Videos, imágenes y publicaciones hicieron creer que ambos mandatarios intercambiaban mensajes desafiantes o declaraciones ofensivas que nunca pronunciaron.
Uno de los videos manipuló una conferencia de prensa auténtica de Bukele mediante un audio generado con inteligencia artificial para hacerle decir que no le importaba la isla Conejo.
Otro utilizó una entrevista real concedida por Asfura para atribuirle un supuesto mensaje dirigido al presidente salvadoreño.
Una tercera grabación le adjudicó falsamente la promesa de aumentar el presupuesto de las Fuerzas Armadas y relegar la salud y la educación para defender el islote.
Aunque el jefe del Estado Mayor Conjunto sí realizó declaraciones públicas sobre la capacidad de las Fuerzas Armadas para proteger la soberanía nacional, esas afirmaciones no fueron hechas por el presidente y el video viral sustituyó el audio original mediante inteligencia artificial.
Las publicaciones tampoco se limitaron a videos. Circularon citas falsas en las que Asfura supuestamente acusaba a Bukele de querer apoderarse de la isla Conejo y otras en las que el mandatario salvadoreño aparentemente respondía con críticas sobre la situación interna de Honduras.
LA PRENSA Verifica no encontró registros públicos, publicaciones oficiales ni entrevistas que respaldaran esas declaraciones.
La investigación también documentó un caso en el que una entrevista concedida por Arístides Mejía en 2018 fue difundida como si correspondiera a julio de 2026, así como otra publicación que le atribuyó una frase inexistente sobre una eventual guerra entre Honduras y El Salvador.
Lo inexistente
La narrativa evolucionó rápidamente. Después de fabricar un intercambio verbal entre dirigentes políticos, comenzaron a circular videos que simulaban ataques militares contra la isla Conejo.
Las secuencias mostraban helicópteros, aviones de combate y embarcaciones militares atacando el islote con explosiones de gran magnitud.
Sin embargo, el análisis visual detectó inconsistencias propias de contenido generado digitalmente: movimientos antinaturales de las aeronaves, trayectorias irreales de los disparos, deformaciones en uniformes militares, explosiones desproporcionadas y efectos incompatibles con un escenario real.
Las herramientas especializadas utilizadas por LA PRENSA Verifica determinaron altas probabilidades de manipulación mediante inteligencia artificial tanto en los audios incorporados a videos auténticos como en las secuencias completamente generadas de forma digital.
En conjunto, la investigación identificó cuatro citas falsas, tres videos manipulados con inteligencia artificial, dos videos creados completamente con esa tecnología y un video auténtico reutilizado fuera de contexto.
TikTok concentró la mayor difusión de los contenidos, mientras Facebook funcionó como un canal adicional de amplificación.
La revisión de las once verificaciones revela un patrón consistente: los desinformadores no inventaron el contexto.
Aprovecharon una controversia diplomática real, reutilizaron imágenes auténticas, alteraron declaraciones, cambiaron audios, reciclaron videos y fabricaron escenarios inexistentes para construir la percepción de una confrontación entre Honduras y El Salvador.
Mientras las publicaciones difundían amenazas, insultos, ataques militares y supuestos intercambios entre ambos presidentes, los hechos comprobados mostraban una realidad distinta: los gobiernos mantenían abiertos los canales diplomáticos para abordar la controversia sobre la isla Conejo.
La desinformación no creó el conflicto histórico, pero sí fabricó una falsa escalada que únicamente existió en las redes sociales.