San Pedro Sula, Honduras
Marlon Ochoa, consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), afirmó que, según la Ley Especial de Juicios Políticos, para iniciar el proceso un diputado u otra persona con iniciativa de ley debe presentar formalmente una denuncia ante el Congreso Nacional.
"La ley sobre juicio político establece que el primer paso para iniciar un procedimiento es que alguien con iniciativa de ley presente una denuncia ante el Congreso", aseveró (desde el 1:04:58).
La afirmación de Marlon Ochoa, consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), es una verdad a medias porque su explicación está incompleta. Aunque en términos formales el proceso parte de una denuncia presentada ante el Poder Legislativo, la ruta incluye pasos previos.
La denuncia debe ser recibida por la Secretaría del Congreso Nacional, validada cuando se trate de firmas ciudadanas y, después, remitida al pleno, que define su admisibilidad mediante una votación por mayoría simple.
Solo tras esa decisión se nombra una comisión especial encargada de investigar, recabar pruebas y garantizar el derecho de defensa del funcionario señalado. Con ello se activa el procedimiento de juicio político.
LA PRENSA Verifica consultó a Ochoa sobre su aseveración, pero hasta el cierre de este fact-check no obtuvo respuesta.
Procedimiento
El juicio político es un procedimiento legal para investigar y, en su caso, destituir a ciertos funcionarios públicos por presuntos delitos, faltas graves o violaciones a la Constitución en el ejercicio de sus funciones.
Según el artículo 10 de la Ley Especial de Juicios Políticos, la presentación de una denuncia por parte de quien tiene iniciativa de ley —diputados, o mediante iniciativa ciudadana— es el primer paso formal del proceso.
La normativa señala que la denuncia debe presentarse por escrito ante la Secretaría del Congreso Nacional, que está obligada a introducirla al pleno dentro del término de cinco días calendario después de su recepción.
En el caso de denuncias ciudadanas, estas deben validarse previamente para garantizar la autenticidad de las firmas. Esto muestra que no cualquier denuncia activa el trámite, sino solo las que cumplen los requisitos legales.
Sin embargo, el procedimiento no avanza automáticamente con la sola presentación. Una vez ingresada en la Secretaría del Congreso Nacional, la denuncia debe someterse al pleno para decidir su admisibilidad mediante una votación de mayoría simple. Solo después se nombra una comisión especial encargada de investigar los hechos, recabar pruebas y garantizar el derecho de defensa del funcionario señalado, como establece el artículo 9 de la ley.
“Una vez introducida la denuncia al Pleno del Congreso Nacional debe discutirse en un solo debate la admisibilidad o no de la misma, efectuando para ello la discusión y votación respectiva”, señala el precepto.
La etapa de investigación es obligatoria y constituye la primera fase operativa del juicio político antes de cualquier votación sobre la continuidad del funcionario en su cargo, que requiere mayoría calificada (86 votos).
Aprobación
Según la Ley Especial de Juicios Políticos, si una iniciativa no obtiene el respaldo de mayoría calificada en la legislatura en curso, su discusión queda sin efecto dentro de esa misma legislatura.
Si no se aprueba en la primera legislatura, el proyecto debe retomarse en la segunda, cuando los diputados reanuden funciones tras los recesos que establece la Constitución (junio, noviembre y diciembre). Esto permite que la propuesta tenga una segunda oportunidad de evaluación y debate, en lugar de quedar paralizada por la falta de consenso inicial.
Luego, la comisión presenta su informe al pleno del Congreso Nacional, lo que abre la fase de discusión y votación. Esta segunda etapa también contempla plazos y exige mayoría calificada para una eventual destitución.
Por ello, aunque la denuncia constituye el primer paso formal, por sí sola no activa todo el procedimiento: el proceso depende de la admisión del pleno y de la investigación a cargo de la comisión, un contexto que —según el señalamiento del autor— fue omitido por Marlon Ochoa.