02/07/2022
01:21 PM

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Riña en penal de El Porvenir deja 4 muertos y 10 heridos

El ataque fue con armas de fuego y machetes. Según las autoridades, miembros de la mara Salvatrucha querían tomar el control de la granja penal.

Atlántida, Honduras

Una riña entre reos en la granja penal de El Porvenir, Atlántida, dejó como resultado cuatro reclusos muertos y 10 heridos.El enfrentamiento se produjo alrededor de las once de la mañana de ayer jueves.

Los muertos fueron identificados como Sander Nahín Rodríguez Matute, Jonathan José Miranda Puerto, Marcelo Tovar Fúnez y Deivi Abrahan Stanly Agapito, todos integrantes del comité de disciplina de la cárcel.

Según se conoció, los ahora occisos integraban la comisión que coordinaba al resto de los reclusos.Los heridos fueron llevados al hospital Atlántida de La Ceiba en patrullas policiales y vehículos del recinto carcelario.

La peor masacre del país en un penal

La muerte de los cuatro reclusos ayer trajo a la memoria uno de los motines carcelarios más trágicos de Honduras y América Latina. El hecho ocurrió el sábado 5 de abril del año 2003, cuando en la misma granja penal de El Porvenir una riña entre reclusos integrantes de grupos pandilleros contrarios dejó 69 privados de libertad asesinados y 39 heridos. Según la versión de los hechos, en un operativo en el penal, los miembros de la pandilla 18 fueron desarmados días antes y llevados a una celda de castigo. Tras suspenderles el castigo sacaron otras armas que tenían y comenzaron a disparar iniciando así una batalla campal en la granja penal.

Ellos son Terry Bodden Galeas, Ninrod Yoel Castellón Martínez, Santos Roberto Suazo, Javier Antonio Martínez, Abis Torres, Cristian Eduar Arzú, Piter Tier Kelin, Peter McLean, Luis Martínez y Denis Mejía.

El móvil preliminar del ataque que manejan las autoridades penitenciarias y la Fiscalía es que todo se originó cuando mareros de la Salvatrucha querían tomar el control penal y atacaron a los ahora occisos quienes eran del comité de disciplina.

“Los privados de libertad que pertenecen a estructuras criminales y pandillas fueron trasladados a la cárcel de máxima seguridad de Ilama, Santa Bárbara. Habría que analizar si de los nuevos que han llegado son de algunas maras”, dijo Digna Aguilar, portavoz del Instituto Nacional Penitenciario (INP).Los presidiarios fueron asesinados con saña, a balazos y machetazos.

Las imágenes tras el ataque eran dantescas, algunos de los cuerpos fueron decapitados y cortados sus manos y pies. Los cadáveres quedaron tirados entre los pasillos del penal y las áreas de entretenimiento.

Cuando se corrió la noticia de la masacre, la angustia se apoderó de los familiares de los reclusos que llegaron hasta las afueras del penal.

Entre el llanto pedían información y nadie salía a decirles nada. Querían saber si sus seres queridos estaban bien o integraban la lista de muertos o heridos.

Una hermana de Jonathan Miranda, quien por seguridad no proporcionó su nombre, fue la primera en enterarse de su muerte. “Yo me enteré de que el está entre los muertos.

Exigimos a las autoridades que sean más responsables, ya que aquí no están seguros”, declaró. Jonathan Miranda tenía dos años de estar preso.

“Cómo es posible que adentro del centro penal haya armas. Cómo ingresan si uno cuando va a visitar los presos a uno lo revisan de pies a cabeza”, apuntó a los medios locales otra pariente de los reclusos que pidió el anonimato.

Se conoció que un equipo del INP de Tegucigalpa se trasladó a la granja de El Porvenir para apoyar las investigaciones que desencadenaron la mortal riña.

Personal médico atiende a los heridos en la riña carcelaria.