Una pena de 24 años y seis meses de prisión solicita la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida, adscrita al Ministerio Público, contra Franklin Eduardo Vega Hernández, luego de que admitiera haber matado a golpes a su hijastro, un niño de apenas cinco años.
Vega Hernández se presentó la mañana del miércoles 28 de enero ante un juzgado de letras de lo penal de San Pedro Sula, tras solicitar un procedimiento abreviado, mecanismo legal que permite una reducción de la pena a cambio de la aceptación de responsabilidad.
Durante la audiencia, el imputado relató a viva voz ante una jueza cómo provocó la muerte de su hijastro, Deybi Dariel Cortés Santiago. Además, confesó los maltratos constantes a los que sometía al hermano del menor, de siete años, así como a la madre de ambos.
De acuerdo con el expediente judicial, el hombre golpeó al niño luego de que este se orinara en la cama. La agresión fue de tal brutalidad que incluso lo estrelló contra una pared hasta dejarlo inconsciente, según detalla el documento.
El hecho por el que enfrenta la justicia Franklin Eduardo Vega Hernández ocurrió el 6 de marzo de 2025, en la colonia Vistas del Merendón, sector de Cofradía, en esta ciudad.
La tragedia salió a la luz horas después, cuando se confirmó la muerte del menor en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), adonde fue trasladado en estado grave producto de la golpiza que recibió.
Al percatarse de la gravedad del daño causado, Vega Hernández huyó hacia la aldea La Majada, en el municipio de Petoa, departamento de Santa Bárbara, donde fue capturado por agentes policiales que le daban seguimiento tras recibir la denuncia del crimen.
El Ministerio Público acusa a Vega Hernández por los delitos de asesinato, lesiones agravadas y violencia contra la mujer agravada. Por el primer delito, la Fiscalía solicita una pena de 17 años y seis meses de reclusión; por el segundo, tres años y seis meses; y por el tercero, tres años y seis meses, sumando un total de 24 años y seis meses de prisión.
Las autoridades indicaron que, debido a la aceptación de responsabilidad por parte del imputado, solicitaron que se imponga la pena media correspondiente a cada delito. De no haberse acogido al procedimiento abreviado, habría enfrentado una condena de al menos 49 años de prisión.