En la Sala Quinta del Tribunal de Sentencia de esta ciudad comenzó ayer el juicio oral y público contra Jesús Humberto Mancía, señalado por el Ministerio Público (MP) como presunto integrante de la Mara Salvatrucha (MS-13) y acusado de participar en una serie de ataques contra unidades del transporte público que dejaron 17 personas muertas en un solo día, hace 23 años.
El imputado, su equipo de defensa y la fiscal del MP asignada al caso comparecieron ante la Sala Quinta del Palacio de Justicia, donde la parte acusadora presentó la carga probatoria con la que sustenta la acusación. Entre las pruebas figura el testimonio de un testigo protegido que relató cómo sobrevivió a un ataque armado perpetrado por varios individuos, entre quienes identificó a Mancía.
Según el relato del testigo, cuatro hombres le dispararon y lo hirieron luego de interceptarlo en la 23 calle de la colonia Las Palmas para robarle un vehículo Toyota 22R tipo pick-up, color azul, modelo 1985. De acuerdo con las investigaciones policiales, este habría sido uno de los automotores utilizados posteriormente para ejecutar los ataques contra las unidades de transporte en las que viajaban las víctimas.
“El Ministerio Público me mostró la foto de la portada de un diario en donde aparecían hombres detenidos por la masacre en la Satélite. Yo reconocí a los cuatro que me atacaron y robaron mi carro”, declaró la fuente bajo juramento.
Según la Fiscalía, en la imagen mostrada al testigo aparece Jesús Humberto Mancía, quien fue acusado formalmente junto a otras tres personas como presunto responsable de los hechos. Los cuatro fueron capturados un día después de los ataques.
De acuerdo con la acusación, dos de los señalados fallecieron, un tercero permanece pendiente de ser procesado y Mancía se encuentra bajo medidas cautelares, luego de que venciera el plazo máximo de prisión preventiva sin que el proceso judicial concluyera.
El caso
La causa por la que enfrenta la justicia Jesús Humberto Mancía se remonta al 30 de agosto de 2003.
Según el requerimiento fiscal, el acusado enfrenta cargos por 17 delitos de asesinato, además de tentativa de asesinato, tentativa de homicidio, asociación para delinquir y robo de vehículo.
El expediente establece que Mancía habría participado como presunto gatillero en tres ataques armados ejecutados por varios integrantes de la MS-13 durante la misma jornada.
La cronología de los hechos señala que el primer ataque ocurrió contra un autobús rapidito de la Ruta 2 en la colonia Satélite, donde murieron ocho pasajeros.
Apenas 15 minutos después, el acusado presuntamente participó en un segundo atentado en la 11 calle y 4 avenida del barrio Medina, donde una persona murió tras el ataque contra una unidad que cubría la ruta hacia Chamelecón.
El tercer hecho se registró en la colonia Ebenezer, en el sector de Chamelecón, donde fallecieron otras ocho personas, entre ellas el conductor del autobús y su ayudante.
Las diligencias investigativas realizadas en 2003 concluyeron que los ataques contra las unidades del transporte habrían sido ejecutados como una represalia ante la inminente aprobación de la denominada Ley Antimaras, impulsada en ese momento para combatir a las estructuras criminales vinculadas a pandillas.