27/06/2022
12:40 PM

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Gerardito era un niño chispa, sobresaliente en la preparatoria

El abominable crimen contra el menor tiene consternados a los vecinos de las aldeas Macholoa y El Salitre, de Santa Bárbara, donde el infortunado era muy querido.

Santa Bárbara. Como un niño inteligente que sobresalía en sus actividades de preparatoria calificó su maestra a Gerardo Soriano Salvador, cuyos restos fueron enterrados ayer en la aldea Macholoa.

El pequeño fue ultimado a puñaladas por el jornalero Juvencio Hernández (de 57 años), quien supuestamente tenía una relación amorosa con Nely Salvador (de 34), madre del menor y a quien en un arranque de celos la hirió de gravedad.

Hernández también hirió a Fernando Amaya (de 50), con quien celaba a Nely.

Vitalina Pineda, maestra del niño, lo describió como un alumno chispa, inteligente, que no le fallaba a clases y “por cierto este año me salía de preparatoria. La mamá me decía: ‘profesora, yo voy a trabajar duro para que mi niño salga este año y hagamos una buena clausura’”.

Para saber

El personal médico del hospital público de Santa Bárbara informó que la madre del niño está fuera de peligro, al igual que Fernando Amaya.

“Pero nunca nos imaginamos que el destino del niño iba a ser de esta forma y solo le pido a Dios que le dé fuerza a la mamá y a mí también porque me ha afectado mucho la muerte de Gerardito”, expresó la mentora.

“Él me decía: ‘yo voy a ser policía’, y yo le preguntaba que por qué quería ser policía, y él me respondía: ‘porque a mi mamá la miran mal mis abuelos’ (paternos)”. La profesora describió a Gerardito como un niño muy activo y comunicativo, “y de los problemas que se daban en su hogar todo me lo comunicaba a mí”.

Los vecinos relataron que Nely hacía unos quince días se había ido a vivir a la casa que alquilaba donde se dio la tragedia la noche del lunes porque las hermanas y los otros parientes de su esposo Patricio Soriano la golpearon y la sacaron de su vivienda en la aldea El Salitre, en la que vivía con sus tres hijos menores de edad.

Manifestaron que el problema con los parientes del marido de Nely, quien hace cinco años emigró para México, es que le achacan que anda con otros hombres; entre ellos, Juvencio Hernández, que también vive en la aldea El Salitre.

Lugar donde velaron al niño.

Una de las vecinas relató que fue a visitar a Nely y miró que en el patio estaba Juvencio y lo notó con un semblante enojado, y en cierto momento “ella me comentó en voz baja y como con temor que allí estaba Mencho”.

Manifestó que después llegó a la casa Fernando Amaya y su presencia enojó más a Juvencio. Como a las 8:00 pm atacó a Nely y a Fernando.

El pequeño se metió a defender a su mamá y fue cuando le asestó dos puñaladas en el tórax. Juvencio, quien intentó suicidarse, dejó una nota en la casa en la que se leía: “Por tu mentira y si vivió conmigo hace 8 meses”.

La nota del homicida.