El Ministerio Público informó este miércoles sobre una sentencia condenatoria de 56 años y cuatro meses de prisión para cada uno de los cuatro responsables del asesinato del periodista Edwin Josué Andino Canaca y su padre, Edwin Emilio Andino Amador, crimen ocurrido el 10 de octubre de 2022 en la colonia Villafranca de Tegucigalpa.
El MP destacó que la condena fue lograda por la Fiscalía Especial de Delitos Contra la Vida (FEDCV), a través de la Sección de Muertes de Personas Pertenecientes a Grupos Sociales Vulnerables, durante la audiencia de lectura de sentencia celebrada este 24 de junio de 2026.
Los sentenciados son Alex Geovany Rodríguez Alvarado, José Daniel Moradel Moreno y los hermanos Cristian Josué y Oscar Ariel Girón Salmerón, quienes además fueron declarados culpables por los delitos de allanamiento de domicilio agravado y robo con violencia.
De acuerdo con la acusación, el robo con violencia fue cometido en perjuicio del periodista Edwin Josué Andino Canaca, mientras que el allanamiento agravado afectó a ambas víctimas.
Esto dicen las investigaciones de Ministerio Público
Las investigaciones establecieron que el día del crimen los cuatro condenados llegaron a la colonia Villafranca entre las 5:00 y las 5:30 de la mañana, portando armas de fuego y utilizando indumentaria similar a la de la Policía Nacional, incluyendo chalecos antibalas y pasamontañas.
Según el Ministerio Público, los individuos irrumpieron por la fuerza en la vivienda donde se encontraban las víctimas y procedieron a sacarlas del inmueble.
Las diligencias investigativas señalan que el periodista Edwin Josué Andino Canaca logró escapar de sus captores; sin embargo, fue alcanzado y asesinado a balazos a pocos metros del lugar.
Posteriormente, los responsables trasladaron a Edwin Emilio Andino Amador, padre del comunicador, en un vehículo hasta la entrada de la colonia Rafael Leonardo Callejas.
Una vez en ese sector, los atacantes lo obligaron a descender del automotor y le dispararon en múltiples ocasiones, causándole la muerte en el lugar. Tras perpetrar el crimen, los agresores abandonaron el vehículo utilizado para movilizar a la víctima y huyeron de la escena.