El rey Guillermo de Holanda, acompañado por sus hijas las princesas Amalia, Alexia y Ariane, han llegado a Buenos Aires en un vuelo privado para acudir al entierro del padre de la reina Máxima, Jorge Zorreguieta.
El padre de la monarca falleció el 8 de agosto en la capital de Argentina a los 89 años víctima de una variante de linfoma no Hodgkin, que padecía desde hacía varios años.
Máxima de Holanda esperó a su familia en el sector de vuelos privados del Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery. La Reina llegó unos minutos antes de que el avión aterrizará y saludó a su esposo e hijas con mucho cariño. Además de Máxima, recibieron a la Familia Real holandesa el canciller argentino Jorge Faurie y el embajador de Holanda, según han informado medios argentinos. En un primer momento estaba previsto que la llegada del Rey y las princesas, una visita estrictamente privada, se hubiera producido este miércoles, pero finalmente se pospuso un día después para comodidad de la Familia Real que tuvo un vuelo de muchas horas.
La reina muy afectada por la muerte de su padre.
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Pese a que Jorge Zorreguieta no fue invitado a la boda de Máxima y el entonces príncipe Guillermo en Ámsterdam, ya que muchos sectores holandeses no veían con buenos ojos que el padre de la entonces novia del heredero hubiera sido subsecretario de Agricultura durante la dictadura militar de Jorge Videla, la Monarca siempre ha estado muy unida a su progenitor. Jorge Zorreguieta sí asistió a los bautizos de sus nietas y a una fiesta que la Reina organizó con motivo de su 40 cumpleaños.
En octubre de 2016 Máxima viajó a Argentina en una visita oficial como Reina. Sus padres, muy orgullosos, vieron desde la primera fila la intervención de su hija en una conferencia en la Universidad Católica de Argentina. Tras acabar su intervención Máxima bajó del estrado y, muy cariñosa, los abrazó.