Alegría por 32 años de tradición que inspira a las nuevas generaciones de alta costura

Con una mezcla de nostalgia, aprendizaje y pasión por el diseño de modas, la familia Sikaffy celebra el 32 aniversario de Almacén Pico Pico, un legado que sigue apoyando a los nuevos empredendores en la industria de la costura.

  • Actualizado: 17 de marzo de 2026 a las 14:36 -
Alegría por 32 años de tradición que inspira a las nuevas generaciones de alta costura

La celebración de los 32 años de Almacén Pico Pico se convirtió en mucho más que un aniversario: fue un encuentro cargado de historia, pasión y aprendizaje.

Entre telas, hilos y sonrisas, el evento reunió a clientes fieles y nuevos curiosos que llegaron con un mismo propósito: reconectar con el arte de la costura y celebrar una tradición que ha pasado de generación en generación.

“Son 32 años de aniversario que cuentan una gran historia", expresó don Jhonny Sikaffy, propietario de la tienda, tras dar por inaugurado el evento con un brindis.

Por su parte, Karen Maldonado, modista de alta costura e invitada especial, expresó su satisfacción por formar parte del momento. “Yo desde los 9 años he costurado, entonces siempre hemos sido clientes... hemos tenido esa familiaridad”, comentó, dejando ver cómo este espacio ha sido parte importante de su crecimiento.

La jornada no solo fue conmemorativa, sino también educativa y con una linda convivencia. Con entusiasmo, Karen explicó que la idea de este año era hacer “algo bonito... compartir un poco el conocimiento de costura y con la idea de que la gente se anime a fabricar más sus productos, a costurar, a diseñar”. El mensaje fue claro: inspirar a otros a crear con sus propias manos.

Momento del brindis para festejar el 32 aniversario de la tienda.

El evento, abierto al público, permitió que que todas las personas pudieran sumarse a la experiencia desde las 11:00 a.m. hasta las 4:00 p.m.", los organizadores planearon cada detalle con esmero, dando regalitos, bocadillos, sorteos, descuentos especiales y muchas sorpresas más.

Un legado permanente en la moda sampedrana

Pico Pico no es solo una tienda; es un espacio donde nacen proyectos, donde se fortalecen tradiciones y donde muchas personas dieron sus primeros pasos en el mundo de la costura. Generaciones enteras han cruzado sus puertas, llevando consigo no solo materia prima, sino también ilusiones por crear algo propio.

A lo largo de estos 32 años, este almacén ha sido testigo de historias de esfuerzo, de madres enseñando a sus hijas, de emprendedores comenzando desde cero y de clientes fieles que han hecho de este lugar parte de su vida. Cada visita, cada compra, ha sido una pieza más en este gran tejido de recuerdos.

Celebrar este aniversario es reconocer el valor de la constancia, la pasión y el amor por un oficio que, más allá de la moda, representa identidad y creatividad. Pico Pico ha sabido mantenerse vigente, adaptándose a los tiempos sin perder su esencia: ser un aliado para quienes creen en el poder de crear con sus propias manos.

Pico Pico ofrece un ambiente muy acogedor y familiar para que todas las personas puedan adquirir sus telas y demás insumos necesarios para la confección de vestidos, cortinas, manteles y muchas prendas más.

Una historia de éxito

Tras el protocolo de inauguración, se procedió al seminario de costura impartido por Karen Maldonado, quien contó que detrás de esta pasión por la costura hay una historia profundamente familiar.

“Mi vocación viene de cuatro generaciones, pero de la más cercana es mi mamá”, relató con orgullo. Su madre, originaria de occidente, soñaba con coser desde pequeña, aunque en su época no era bien visto. “Entonces ella dijo: un día me voy a ir a San Pedro Sula, va a ser mi tierra prometida”, recordó.

Ese sueño se convirtió en realidad gracias al esfuerzo y determinación. “Vino trabajando y estudiando, logró meterse a academias, estudió con diseñadores y tiene más de 40, 50 años en esto”, contó. Esa herencia fue clave para que, años después, su hija encontrara también su camino entre telas y patrones.

Desde muy pequeña, el talento ya se hacía notar. “Desde los 9 años empecé vendiendo los diseñitos de Barbie... también hacía colas, vendía en el colegio”, relató entre risas. Poco a poco, ese emprendimiento infantil fue evolucionando hasta convertirse en una verdadera vocación.

Karen Maldonado posó muy contenta para La Prensa minutos antes de iniciar el seminario.

Aunque su formación académica se orientó por la Ingeniería Química Industrial, nunca dejó de lado su verdadera pasión. “Siempre mi sueño fue la costura”, confesó. Su aprendizaje fue práctico, constante y lleno de retos, hasta lograr dominar cada etapa del proceso creativo.

Con el tiempo, su trabajo se ha caracterizado por la personalización y el detalle. “Un diseño para cada persona, muy personalizado y muy estilizado... resaltar lo mejor de cada persona”, explicó. Esa dedicación le ha permitido incluso trabajar con clientes de alcance nacional e internacional, consolidando su experiencia.

Únete a nuestro canal de WhatsApp

Infórmate sobre las noticias más destacadas de Honduras y el mundo.
Marisol Soto
Marisol Soto
elsa.soto@laprensa.hn

Periodista multimedia y presentadora de noticias, graduada de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula. Con experiencia en cobertura social y de espectáculos.

Te gustó este artículo, compártelo
Últimas Noticias