19/01/2026
11:03 AM

Venezolanas impulsan sus negocios en San Pedro Sula

Las microempresarias tienen como meta convertir sus negocios en grandes empresas

    San Pedro Sula, Honduras

    Tres mujeres venezolanas llegaron a Honduras siguiendo al amor, hace ya varios años. Actualmente sueñan con generar muchos empleos a través del fortalecimiento y crecimiento de sus pequeñas empresas.

    Además
    Un grupo creciente de venezolanos En Honduras hay más de 200 venezolanos, la mayoría residen en Tegucigalpa y SPS.

    Las emprendedoras radicadas en San Pedro Sula dicen estar agradecidas con el país por haberles abierto las puertas. Exaltan la amabilidad de los hondureños y las ganas de salir adelante.

    Karenina Becerra, orfebre y dueña de una microempresa de bisutería, también enseña a otras emprendedoras a confeccionar accesorios.

    “Vine hace más de un año y medio porque mi esposo encontró trabajo aquí (en San Pedro Sula) y por la situación de mi país”, contó la madre de tres hijos.

    Becerra era dueña de una tienda de materiales de joyería en donde también daba clases en su natal Venezuela.

    “Al llegar aquí (Honduras) no sabía donde dirigirme, pero conocí a una amiga, que también es venezolana, entonces me orientó y comencé con mi negocio”.

    La creatividad se ve plasmada en sus diseños únicos que encantan a las mujeres sampedranas y que las apoyan con la compra de sus productos.

    “Aquí quiero poder formalizarme, estoy en ese proceso, porque estamos por obtener la residencia. Yo quiero crecer con mi negocio. En Honduras hay muchas oportunidades. El comercio aquí es muy bueno”, expresó Becerra.

    Las emprendedoras llevan varios años en el país. Foto: Gilberto Sierra.

    Noali Garrido, tiene 11 años de residir en Honduras. Está casada con un hondureño al que conoció en Venezuela cuando él trabajaba en ese país. “Él viajaba cada tres meses, yo vine un par de meses acá (a Honduras) cuando éramos novios y cuando ya nos casamos por cuestiones de trabajo de él nos vinimos para Honduras”, compartió la comunicadora social de profesión y quien en Venezuela se desempeñaba como productora de televisión. En Venezuela aprendió a elaborar joyería y lo hacía como un pasatiempo. Al llegar a la Capital Industrial comenzó a hacerlo como un trabajo que genere ingresos. “Vendía entre amigos y en redes sociales”, explicó la madre de dos niños.

    Garrido planea capacitar a más personas para que le ayuden con la elaboración de la joyería y poder expandir su negocio.

    Yomaira Méndez, dueña de una microempresa llamada Variedades Venecia, compartió que vive en la ciudad desde hace nueve años cuando decidió seguir a su esposo hondureño.

    “Toda mi familia está allá.El proceso para adaptarse es difícil, pero en este país me siento bien”, señaló.

    Méndez quien es licenciada en administración tributaria aprendió bisutería con manuales por internet. “Vendía a mis amigos, luego comencé a vender por redes sociales”.

    Agregó que no planea regresar a Venezuela, ya que tiene la residencia hondureña y ya legalizó su empresa.

    Un grupo creciente de venezolanos En Honduras hay más de 200 venezolanos, la mayoría residen en Tegucigalpa y SPS.