La comisión de Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) anunció un nuevo aumento en la tarifa de energía eléctrica que entrará en vigencia a partir del 1 de julio, decisión que ha generado preocupación entre los microempresarios del Valle de Sula.
Los representantes del sector señalan que muchas micro y pequeñas empresas aún enfrentan dificultades debido al constante aumento de sus gastos operativos, por lo que un nuevo ajuste en la factura de energía eléctrica representará una carga adicional para negocios dedicados a la producción de alimentos, el comercio y la prestación de servicios.
"Cada incremento en la tarifa impacta directamente los costos de operación de las mipymes, que ya trabajan con márgenes reducidos", expresó Victorio Carranza, representante de la Asociación de la Pequeña y Mediana Industria (Grepime).
Los consumidores ya han enfrentado dos incrementos consecutivos en la tarifa eléctrica durante 2026. En el primer trimestre, la tarifa promedio registró un aumento de 4,11%, equivalente a unos 19 centavos de lempira por kilovatio hora, de acuerdo con datos de la CREE. Para el segundo trimestre, el ajuste fue de 10,49%, lo que representó un incremento aproximado de 51 centavos por kilovatio hora.
De concretarse una nueva revisión al alza para el tercer trimestre, sería el tercer ajuste tarifario consecutivo en lo que va del año.
Carranza advirtió que nuevos aumentos podrían afectar la competitividad de estos negocios y limitar su capacidad de inversión y generación de empleo.
El anuncio del nuevo incremento coincide con cuestionamientos sobre el papel de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee) dentro del sistema eléctrico nacional. Mientras sectores empresariales y analistas sostienen que la estatal continúa enfrentando problemas estructurales relacionados con pérdidas financieras y costos operativos, las autoridades gubernamentales argumentan que la empresa ha fortalecido la generación pública y la infraestructura de transmisión para reducir la dependencia de fuentes más costosas
"La corrupción afecta a la empresa de energía y los hurtos generan pérdidas millonarias. Al final esas pérdidas las terminamos pagando nosotros, los empresarios y la población en general a través de las tarifas", expresó Carranza.
El nuevo incremento en la tarifa eléctrica se deriva de la revisión trimestral establecida en la normativa del sector energético, que toma en cuenta variables como los costos de generación, las fluctuaciones en los precios de los combustibles y el comportamiento del tipo de cambio.
Aunque las autoridades ya anticiparon que la tarifa registrará un ajuste al alza para el próximo trimestre, el porcentaje que deberán asumir los consumidores aún está en proceso de cálculo y será anunciado por la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) en los próximos días.
Carranza señaló a LA PRENSA que sectores como panaderías, talleres, restaurantes, pulperías y pequeños comercios dependen directamente de la energía eléctrica para operar, por lo que cada aumento tarifario eleva sus costos de producción y funcionamiento. Según indicó, estos incrementos terminan reflejándose en el precio de bienes y servicios, con efectos directos sobre la canasta básica de los hondureños.
Ante este escenario, representantes de la microempresa hicieron un llamado a las autoridades para fortalecer los mecanismos de control contra el hurto de energía y reducir las pérdidas del sistema eléctrico. A su juicio, estas acciones permitirían disminuir la presión sobre las tarifas y evitar que los usuarios continúen absorbiendo, a través de nuevos ajustes, los costos asociados a las ineficiencias del sistema.