El titular de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), Aníbal Ehrler, realizó su primera visita oficial a la región noroccidental del país con el propósito de revisar la planificación estratégica que quedó establecida desde el año 2025 y definir con claridad cuáles serán los proyectos prioritarios para el desarrollo del sector norte.
La agenda de trabajo abarca una visión integral que comprende desde Ocotepeque, Copán, hasta Santa Bárbara, Cortés e Intibucá, con especial atención en el Valle de Sula, considerado el motor económico de Honduras.
Durante su recorrido, Ehrler explicó que esta visita busca consolidar una hoja de ruta clara para ejecutar proyectos que quedaron en cartera y que son fundamentales para el crecimiento y la estabilidad de la región.
El funcionario señaló que el antiguo esquema de la Comisión del Valle de Sula, ahora convertido en Centro de Estudio del Valle de Sula, constituye una pieza clave en la planificación técnica y estratégica, ya que el presidente de la República ha definido esta zona como una prioridad nacional debido a su importancia productiva, industrial y logística.
Uno de los temas centrales abordados fue la problemática recurrente de las inundaciones en el Valle de Sula, el funcionario fue enfático en que no se puede permitir que un nuevo evento climático sorprenda nuevamente a la población con consecuencias devastadoras. Por ello, la primera acción inmediata será el mantenimiento urgente de los canales, la reparación y reforzamiento de los bordos, así como la limpieza y recuperación de los sistemas de drenaje.
Estas intervenciones forman parte de un decreto de emergencia recientemente aprobado, que permitirá agilizar procesos administrativos y ejecutar trabajos preventivos antes de la llegada de la temporada de lluvias.
Ehrler subrayó que históricamente el país ha reaccionado ante las emergencias, pero no ha logrado resolver el problema de fondo. En ese sentido, aseguró que además de las acciones preventivas, se retomará el estudio de la represa El Tablón, considerada una solución estructural y definitiva para el control de las crecidas de los ríos Ulúa y Chamelecón.
El secretario explicó que, aunque los bordos son necesarios, en eventos climáticos extremos el volumen de agua supera su capacidad, lo que provoca desbordamientos. Por ello, insistió en que la construcción de represas es indispensable para contener el caudal y evitar que el valle vuelva a inundarse de forma masiva.
En paralelo al componente hidráulico, la SIT también está revisando proyectos carreteros estratégicos que quedaron pendientes en la región. Entre ellos destacan los libramientos para San Pedro Sula, cuyo objetivo es descongestionar el tráfico urbano y mejorar la conectividad regional.
Asimismo, se trabaja en la definición de una ruta paralela al río Chamelecón con conexión hacia Choloma, así como en el desvío del tráfico proveniente de la ruta directamente hacia Puerto Cortés, evitando que el transporte pesado ingrese a la ciudad. Estas obras son consideradas urgentes e imperantes para fortalecer la competitividad logística del norte del país, especialmente por su conexión con el principal puerto marítimo.
El secretario también mencionó la necesidad de ejecutar trabajos de bacheo focalizado y recuperación de drenajes en carreteras, particularmente en zonas turísticas, antes de la temporada de verano y posteriormente antes del invierno. Señaló que no se trata únicamente de intervenciones superficiales, sino de asegurar que la infraestructura existente funcione correctamente y pueda soportar las condiciones climáticas adversas.
Anunció que para una primera etapa programada en 2026 se contempla una inversión inicial superior a 250 millones de lempiras. Estos recursos estarán destinados principalmente a la rehabilitación de bordos, limpieza y ampliación de canales, recuperación de drenajes y reparaciones prioritarias en la red vial.
La inversión de más de 250 millones de lempiras representa el punto de partida de un plan de intervención progresivo que continuará ampliándose en fases posteriores. Según el funcionario, el objetivo es dejar bases sólidas y no repetir la historia de administraciones anteriores, en las que cada temporada de lluvias significaba emergencias y pérdidas millonarias.
El compromiso, afirmó, es combinar acciones inmediatas con soluciones estructurales que transformen de manera definitiva la infraestructura del Valle de Sula y garanticen mayor seguridad, desarrollo económico y estabilidad para el norte del país.