La Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) reforzó los operativos de control vial en San Pedro Sula con el objetivo de reducir los accidentes de tránsito y mejorar la seguridad en las carreteras.
Las acciones forman parte de un plan integral que busca regular la conducta de los conductores y agilizar el flujo vehicular en la ciudad con mayor carga automotriz del país.
Noel Pérez, vocero regional de la Policía Nacional, manifestó que como parte de esta estrategia, la DNVT mantiene activos puntos de control permanentes en los principales bulevares, tanto en horario diurno como nocturno.
Durante el día, los operativos policiales están orientados al ordenamiento vial, verificación de documentos y cumplimiento de señales de tránsito.
Sin embargo, en horas de la noche se intensifican las acciones contra conductores ebrios mediante la aplicación de pruebas de alcoholemia y la verificación en motociclistas por el uso de chalecos reflectivos.
Conductores ebrios
Las autoridades buscan retirar de circulación a quienes conduzcan bajo los efectos del alcohol, una de las principales causas de accidentes en Honduras.
Lenín Morell Andino, director de la DNVT, informó que a nivel nacional más de 250 conductores fueron sancionados en los últimos días por esta falta.
Entre las medidas aplicadas a los conductores ebrios destacan multas que van desde medio salario mínimo hasta un salario mínimo.
Además, a los infractores que comenten la falta por primera vez se les suspende la licencia de conducir por un período de seis meses como parte de las sanciones administrativas.
Las autoridades también proceden al decomiso de los vehículos, los cuales pueden permanecer retenidos al menos 24 horas o más, dependiendo del caso.
En situaciones donde el conductor ebrio participa en un accidente de tránsito, este es remitido al Ministerio Público por conducción temeraria.
Las autoridades de la DNVT advirtieron que los conductores reincidentes podrían enfrentar la cancelación definitiva de su licencia de conducir.
Asimismo, se sancionará con mayor severidad a quienes continúen manejando pese a tener la licencia suspendida, al considerarse desobediencia a la normativa.
Las estadísticas reflejan la gravedad del problema, con más de 60 personas fallecidas en lo que va del año y un promedio de 20 accidentes diarios solo en la ciudad de San Pedro Sula.
Ante este panorama, las autoridades reiteraron el llamado a la población a evitar conducir bajo los efectos del alcohol, respetar las leyes de tránsito y contribuir a la prevención de accidentes.