En la trocha de sur a norte, entre la Gran Terminal de Buses y el predio donde se proyecta la construcción de un mercado, se ha formado un enorme socavón que mantiene preocupados a conductores y peatones que circulan por la zona.
En la ciudad se han registrado varios hundimientos que han sido atendidos por las autoridades municipales; sin embargo, este ha crecido en los últimos días sin recibir intervención.
“Mire, por este lado salen los carros de la Gran Terminal. Uno se detiene a esperar en esta zona y, como va esto, no tarda en tragarnos; parece que a nadie le interesa hacer nada”, dijo Julián Méndez, empleado de una maquila.
Según vecinos, la falla comenzó hace unos días y se agrava con las lluvias, ya que la corriente arrastra material y amplía el agujero. Se trata de un bulevar con alto flujo vehicular, por lo que, de continuar el deterioro, podría ocurrir una tragedia, advirtió Marlen Montes, residente sampedrana que transita a diario por el sector.
Se necesita más supervisión
Para Osmin Bautista, ingeniero civil, es necesario realizar inspecciones en toda la ciudad para prevenir incidentes, especialmente en puntos críticos durante la temporada de lluvias.
“Frente a la Gran Terminal siempre hay problemas con las escorrentías que bajan de la montaña; es un punto crítico que debe ser atendido y recibir mantenimiento”, explicó.
Las personas y conductores tienen que tener precaución y las autoridades no sólo llegar a colocar conos sino señalizar, sobre todo en la noche, para evitar que se de una tragedia dijo el ingeniero.
LA PRENSA consultó a Luis Beltrán, gerente de Infraestructura, sobre el problema; sin embargo, no hubo respuesta.