El derrumbe en la carretera a Occidente o la CA-4 a la altura de la colonia Lempira ha dejado de ser noticia para convertirse en una costumbre, tanto en temporada de lluvias como en verano.
La escena se repite: largas filas de vehículos, transporte de carga detenido y conductores atrapados durante horas por el desprendimiento de rocas que bloquean el paso.
La situación genera pérdidas millonarias para la economía del occidente del país y el Valle de Sula, además de tiempo perdido, mayor consumo de combustible y un riesgo inminente para quienes transitan por esta vía estratégica.
El derrumbe se localiza en la carretera hacia Occidente o CA4, en el tramo entre San Pedro Sula y Cofradía. Este punto es considerado crítico, al evidenciar fallas estructurales, abandono institucional y riesgos geológicos no atendidos por distintos gobiernos, mientras las autoridades locales han ejercido poca presión.
Los deslizamientos en este sitio no son nuevos. De forma recurrente se registran desprendimientos de tierra y roca que afectan la circulación vehicular, especialmente durante la temporada de lluvias.
Aunque se trata de una vía nacional, el tramo se ubica en el municipio de San Pedro Sula. Por ello, cada vez que ocurre un derrumbe, la municipalidad debe enviar maquinaria para despejar el paso.
Hace tres años, la comuna declaró emergencia en la zona, donde hay más de mil viviendas,y la catalogó como no habitable.
Una nueva supervisión
Hace unas horas, autoridades municipales, miembros de la Policía Militar y personal de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) recorrieron el área para constatar la situación y reiterar que se procederá a limpiar el paso y, posteriormente, buscar la construcción de un túnel que depende de encontrar fondos.
“Por el momento se habilitará el paso. Se hizo un reconocimiento en la zona. Entendemos que hay un proyecto de infraestructura gubernamental que se ejecutará”, explicó Nicolás Edulfo Serrano, coronel y jefe de la Policía Militar.
El oficial añadió que se brinda seguridad y apoyo para habilitar la vía, considerando que es altamente transitada y se ubica en una zona de fuerte actividad económica.
Las autoridades municipales plantean como solución definitiva la construcción de un túnel de concreto de aproximadamente 12 metros de ancho por 200 metros de largo.
“El costo estimado de esta obra oscila entre 100 y 120 millones de lempiras, ha reiterado el alcalde y se solicita que sea ejecutada en un plazo de tres meses. Pedimos al Congreso Nacional que declare emergencia y autorice una partida especial que permita la contratación directa y acelere el inicio de los trabajos”, dijo Roberto Contreras, alcalde de San Pedro Sula.
El edil aseguró que existe mayor comunicación con el Gobierno tras una llamada con el presidente Nasry Asfura, aunque sin acuerdos concretos.
Pavel Amaya, director regional de la SIT, expresó que están trabajando en conjunto con la Municipalidad de San Pedro Sula en lalimpieza de la vía, "estamos apoyando con maquinaria para garantizar laseguridad de los conductores".
En relación a la construcción de un túnel, Amaya indicó que ya la SIT cuenta con un estudio el cual será facilitado a la municipalidad para socializarlo y poder ejecutarlo, tras agregar que el objetivo es brindar alos ciudadanos unas vías seguras.
Pérdidas millonarias cada vez que hay un deslizamiento
Para Germán Pérez, analista, la carretera CA-4,donde ocurre el derrumbe, es una arteria vital para la economía del Valle de Sula, región que genera gran parte del Producto Interno Bruto del país. Cuando esta vía se bloquea, las consecuencias son inmediatas.
Pérez explicó que el problema en la colonia Lempira es complejo debido a la estructura del suelo del cerro, el talud casi vertical y la falta de vegetación que proteja el terreno de la erosión.
“Como algunos ingenieros han sugerido, podría ser más viable construir la carretera por la orilla del río. Se pagaría menos por las construcciones que habría que remover para ampliar la vía actual”, señaló.
“Es una carretera nacional y corresponde al Gobierno central tomar decisiones. Mientras tanto, los usuarios perdemos tiempo, gastamos combustible y se generan millones de lempiras en costos que al final pagamos todos. Han pasado más de 20 años sin una solución definitiva”, añadió Pérez.
Empresarios coinciden en que el derrumbe en la colonia Lempira no es solo un problema vial, sino un reflejo de la falta de planificación en una de las zonas más importantes del país.
Aunque San Pedro Sula es el motor económico de Honduras, su infraestructura enfrenta desafíos que amenazan su competitividad y seguridad.
Menoti Maradiaga, empresario, consideró urgente unir esfuerzos para encontrar una solución definitiva. “Es un problema de décadas. No solo ocurre cuando llueve; también hay deslizamientos en verano. Hay que buscar financiamiento o mecanismos para ejecutar una solución y evitar pérdidas millonarias, que incluso afectan la salud mental de quienes transitan por la zona”, afirmó.
Ahora la pregunta ya no es por qué ocurre el derrumbe,pues se ha reiterado que responde a una falla geológica, sino cuánto tiempo más se permitirá que continúe sin una solución definitiva.