Muchos sampedranos dejaron sus compras para último momento. Ayer la ciudad registró buen movimiento, pero debido al clima el mismo se vio menguado con respecto a otros años.
La Gran Central Metropolitana tuvo gran movimiento, pero no fue el mismo que se vio en años anteriores. El viernes y sábado por la tarde fueron las horas pico de afluencia de pasajeros; varias empresas habilitaron frecuencias extras para poder satisfacer la demanda de los pasajeros.
El administrador de la terminal terrestre, Jorge Espinal, dijo que tenía la sensación de que los pasajeros ya habían partido. “Los pasajeros se fueron yendo en el correr de la semana, creo que fueron efectivas las medidas del Gobierno de darles asuetos a los empleados, ya que muchos viajaron en la semana y la terminal se descongestionó”. Espinal manifestó que entre el viernes y el sábado circularon por la terminal de buses 350,000 personas, y los destinos más requeridos fueron Santa Bárbara, Yoro, Siguatepeque y Ceiba.
También señaló que debido al aumento en la cantidad de personas que transitan por la terminal extremaron las medidas de seguridad con personal extra, además de las cámaras de seguridad que ya tienen diseminadas por todo el establecimiento. Son 1,200 a 1,100 las salidas que se realizan en un día normal; mientras que el 23 y 24 hubo 1,400.
Por otra parte, el centro de la ciudad registró mayor movimiento; aunque los vendedores de la zona esperaban mucho más.
En las empresas que trabajan con giros
internacionales de dinero se pudieron ver largas filas, la mayoría eran mujeres que cobraban las remesas que les enviaban familiares que trabajan en Estados Unidos. “Más que regalos, espero el dinero que me envía mi padre desde New York para la comida de Navidad’’, dijo Marlen Pineda.