27/11/2022
11:26 PM

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Jorge Bueso Arias cuestiona decisión judicial en el caso de Cenosa

El banquero reaccionó luego de que un juez nombró a un administrador judicial que sustituye a la junta directiva de Cementos del Norte (Cenosa), electa por todos sus accionistas, incluyendo Bicon.

Tegucigalpa.

El banquero Jorge Bueso Arias cuestionó ayer a los tribunales de justicia por su decisión en el conflicto de Cementos del Norte (Cenosa), en el que aparece como accionista el precandidato presidencial por el Partido Liberal, Yani Rosenthal Hidalgo.

He aquí la entrevista:

¿Ante qué situación estamos en este caso de Cementos del Norte? ¿Qué es en realidad?

Antes que nada quisiera informarles cómo Banco de Occidente llegó a ser socio accionista de la compañía Cenosa y cómo se desarrolló la administración de esta.

Cuando el Dr. Paul Vinelli y don Jaime Rosenthal se pusieron de acuerdo para que, junto con Injupemp, compraran las instalaciones y equipo de la Fábrica de Cementos que el gobierno tenía en Bijao, nos invitaron a Banco de Occidente a tomar el 1% del capital social de la nueva empresa, lo cual hicimos.

Cuando el doctor Vinelli y Jaime se pusieron de acuerdo en que había que modernizar y cambiar la Fábrica de Cementos, buscaron el asesoramiento y el acompañamiento de una empresa cementera en Guatemala: Cementos Progreso, y le ofrecieron venderle el 48% de las acciones de Cementos del Norte, que creo que, para ello, hicieron un aumento del capital social de esta.

Después, Jaime me dijo que el control de la compañía debería de estar en manos de accionistas hondureños y que se había puesto de acuerdo con el grupo de Banco Atlántida en formar una nueva compañía, que tuviera la mayoría de acciones de Cenosa.

El Grupo Continental había acordado formar una nueva compañía -Bicon-, en la cual los socios de ella entregaríamos, como parte de su capital social, las acciones que teníamos en Cementos del Norte. De esta forma los dos grupos, Inversiones Alianza, conformada por Banco Atlántida, Molino Harinero Sula, Azucarera Hondureña, la familia Goldstein, Lomesa, y por el otro lado, por Bicon, que estaba formada por Banco Continental, empresas del Grupo Continental, don Edwin Rosenthal Oliva, don José Antonio Pérez y Banco de Occidente, se unieron y crearon una nueva compañía llamada Inversiones Bijao, en la cual cada una de ellas puso el 25.5% de las acciones de Cenosa, por lo que Inversiones Bijao tenía el 51% de las acciones de Cenosa, o sea que Bijao controlaba Cenosa.

Las dos empresas, Alianza y Bicon, firmaron un convenio por el cual Alianza se comprometía a apoyar siempre el nombramiento de las personas que Bicon propusiera para los altos cargos de Cenosa; así, se puede decir, la familia Rosenthal controlaba y administraba Cenosa.

Así funcionaba Cenosa, y yo, en representación de Banco de Occidente, era miembro de la junta directiva de Cenosa. En el informe mensual que se presentaba a los miembros de la junta directiva de Cenosa aparecía que Cenosa había prestado unos L 300 millones a empresas del Grupo Continental. Pregunté quién había autorizado esos créditos, pero no me contestaron. Me dijeron que creían que yo hacía esas preguntas tal vez porque había notado que Cenosa solo depositaba en Banco de Occidente unos L10 millones, en Banco Atlántida L20 millones y en Banco Continental de L300 a 400 millones. Que yo lo hacía por despecho, por eso no volví a preguntar quién autorizaba esos créditos, aunque aumentaban.

Así funcionó Cenosa hasta que en octubre de 2015 la OFAC (Oficina de Control de Bienes Extranjeros del Gobierno de EE UU) informó que habían nombrado como personas especialmente designados a don Jaime y a Yani, y a varias empresas del grupo de la familia Rosenthal. Eso puso en un verdadero problema a Cenosa, porque estaba controlada y administrada por la familia Rosenthal, y al ser dos de estos y varias de sus empresas designados por la OFAC, se corría peligro de que Cenosa tenía que cerrar operaciones. Por ello se pusieron de acuerdo Alianza y Bicon que tenían que liquidar la empresa Inversiones Bijao, para que esta no apareciera teniendo el 51% de las acciones de Cenosa.

Así lo hicieron en una Asamblea Extraordinaria y pidieron a Cenosa que le diera a cada uno de los dos socios (o sea, Alianza y Bicon) el 25.5% de las acciones que Inversiones Bijao tenía en Cenosa. Así los accionistas de Cenosa, somos el 48% de las acciones de Cenosa en poder de Cementos Progreso de Guatemala (Cemcal), 25.5% de Inversiones Alianza, 25.5% de Bicon, Banco de Occidente.

En diciembre de 2015, en la primera Asamblea de Accionistas de Cenosa se aceptó como accionistas a Alianza y a Bicon. Se acordó, incluyendo a Bicon, que los dividendos se distribuirían entre los accionistas según las acciones de Cementos que habían contribuido al capital social de Bicon. Así se hizo. Quiero aclarar que cuando se formó Bicon, don Jaime se comprometió a que los accionistas de dicha empresa, como los que habíamos contribuido al capital social de Bicon, eran acciones de Cenosa, al recibir los dividendos de Cenosa, Bicon los distribuiría entre todos sus accionistas según el número de acciones que cada uno había aportado al capital social de Bicon.

Cumplió siempre aunque nos cobraba el 1%, decía él, por los manejos de los fondos. Ya en el segundo pago de dividendos, la familia Rosenthal no cumplió con el convenio y solo nos pagaron la mitad de los dividendos que nos correspondían, el valor correcto a recibir era la cantidad de L62 millones y únicamente nos entregaron L 31 millones. Antes de que don Jaime y Yani dejaran de administrar Cenosa, se había acordado la organización de una compañía para producir electricidad a base de Pet-Coke (Bijao Electric Company - Beco), inició operaciones cuando ellos ya habían salido de la administración de Cenosa, poniendo esta el capital social de la nueva empresa. Cenosa procedió a vender entre sus accionistas las acciones de la nueva empresa Bijao Electric Compañy (Beco) a un precio acordado entre ellos.

A Bicon no le vendieron porque la compradora de la mayor parte de la energía eléctrica producida por Beco, que es una empresa de capital canadiense y estadounidense con estrictas regulaciones en temas con ciudadanos que poseen conflictos con la justicia, advirtió que si los Rosenthal, directa o indirectamente, llegaban a ser accionistas de Beco, ya no podría comprarle energía eléctrica. Eso sí, Cenosa reservó las acciones de Beco que le hubieran correspondido a Bicon para vendérselas y entregárselas cuando ya eso fuera posible.

Con la venta de estas acciones de Bijao Electric Company (Beco), la familia Rosenthal aprovechó para demandar judicialmente a Cenosa en nombre de Bicon, aduciendo que Cenosa había vendido las acciones de Bijao Electric Company a precios más bajos que los del mercado, tan bajos, dijeron, que perjudicaban a los demás accionistas de Cementos, o sea a Bicon. Este juicio es el que aprovechó el juez para nombrar un administrador judicial, que sustituye a la junta directiva de Cenosa, electa por todos sus accionistas, incluyendo Bicon, despojando de una manera ilegal de los derechos a los accionistas mayoritarios que poseen el 74.84% y tomando de esta forma el control de la empresa con fines no apegados a la ley ni a la ética. También impidió que Beco declarara dividendos a sus accionistas.

¿Qué está pasando con Cementos del Norte (Cenosa)? ¿Puede explicar cuáles son las implicaciones para un estado de Derecho?

El verdadero problema es que la familia Rosenthal perdió el control y la administración de Cenosa, no por la voluntad de los otros accionistas, sino por sus actuaciones en otros campos, cuyos efectos ponían en peligro la existencia de Cenosa. Ahora los hermanos Rosenthal quieren recuperar el control y administración de Cenosa, contra la voluntad de los poseedores de más del 74% de las acciones de Cenosa.

Por eso se valieron e iniciaron demandas judiciales contra Cenosa y aprovechando la aparente influencia que tienen en uno o dos jueces de San Pedro Sula, lograron que, sin razón alguna, se nombrara al administrador judicial que ha hecho a un lado a la junta directiva de Cenosa, y ha tomado la administración de la empresa, repito, contra la voluntad de las personas dueñas de la mayoría de las acciones. Eso no es justo. También los hermanos Rosenthal, en una demanda judicial a través de Bicon, han pedido que se anule el acuerdo de liquidación de la empresa Inversiones Bijao, aunque Alianza, el otro socio que era de Inversiones Bijao, con el 50% de las acciones, la considera definitivamente liquidada. El mismo juez admitió esta absurda demanda.

¿Se trata este caso de un grupo minoritario de accionistas que de la noche a la mañana busca quedarse con el control de una empresa que aporta a la economía del país?

Exactamente, como dije antes, contra la voluntad de la mayoría de los accionistas, quieren recuperar el control y administración de Cenosa, sin ninguna razón para ello y no sé con qué propósito.

¿Cuál es el rol que en este caso ha estado jugando la justicia hondureña? ¿Cómo ha sido la actuación de juez?

Creo que por las apariencias, no es muy bueno, porque todo indica que contra la lógica y contra la voluntad de la mayoría de accionistas, un juez acordó establecer en Cenosa un administrador judicial que responde ante los intereses de los hermanos Rosenthal y que de ninguna manera se justifica, haciendo a un lado a la junta directiva, debidamente electa por todos los accionistas, incluyendo Bicon.

¿Qué mensaje se está mandando a la inversión nacional e internacional con este tipo de acciones?

No es muy buen mensaje, porque pareciera que lo que se ha venido diciendo de Honduras que en el sistema judicial hay corrupción, y que hay inseguridad jurídica, todo es cierto.

Que algunos jueces por razones no muy claras fallan, aún contra la ley, a favor de ciertos grupos.