El diputado del Partido Libertad y Refundación, Edgardo Casaña, reaccionó tras la investigación realizada por LA PRENSA Premium y EL HERALDO Plus que evidencia el cobro 53 mil lempiras mensuales como jefe de sección departamental en la Dirección Departamental de Santa Bárbara, pese a que el cargo no existe en el reglamento que organiza las direcciones educativas.
El congresista publicó un video en sus redes sociales en el que defendió su trayectoria profesional y aseguró que su actuar se apega a la ley.
“Ante la información que circula para afectar mi imagen como docente, dirigente magisterial y como líder político de mi departamento, vengo a compartir con ustedes algunos puntos”, expresó Casaña.
El parlamentario subrayó que es maestro de profesión y que ha dedicado casi tres décadas al magisterio. “Soy docente de profesión y he dedicado mi vida entera a luchar por el magisterio hondureño y, como todos los docentes, tengo derechos que están regulados por la Constitución y las leyes educativas”, afirmó.
Asimismo, rechazó haber recibido beneficios indebidos o privilegios fuera del marco legal.
“No tengo ni gozo de privilegios personales. No he violado la ley, no he recibido ningún beneficio al margen de la ley y los cargos que ostento están debidamente documentados y soportados para demostrar dónde he laborado durante mis 29 años como docente”, sostuvo.
Casaña también resaltó el respaldo que recibió en las urnas durante las últimas elecciones. “Soy el diputado más votado del departamento de Santa Bárbara con cerca de noventa mil marcas que me dio mi pueblo, al que voy a seguir representando dignamente”, indicó.
El legislador argumentó que otros profesionales han estado en condiciones similares a la suya, amparados en la legislación vigente.
“Varios diputados actuales y alcaldes en todo el país han estado en mi misma condición, amparados en el artículo 203, párrafo 1 de la Constitución de la República”, señaló, agregando que, de impulsarse una reforma a ese artículo, estaría dispuesto a respaldarla.
“Pueblo hondureño, la verdad siempre terminará imponiéndose y yo seguiré fiel al pueblo luchando para desmontar la dictadura fraudulenta del bipartidismo”, manifestó, concluyendo con la consigna: “No olviden, resistimos y venceremos”, concluyó Casaña.
Jefatura fantasma
De acuerdo con LA PRENSA Premium y EL HERALDO Plus, Edgardo Casaña cobró hasta 53 mil lempiras mensuales como jefe de sección departamental en Santa Bárbara. De su trabajo no quedó rastro, pero en el entorno laboral se daba por hecho que esa posición pertenecía a un político con poder e influencia, alguien a quien no se podía denunciar.
En el reportaje titulado “Casaña cobró 53 mil lempiras mensuales por jefatura fantasma en Santa Bárbara”, LA PRENSA Premium y EL HERALDO Plus documentaron que el diputado recibió más de 893 mil lempiras con la plaza 16-01-80016-000036, con 54 horas clase.
En los documentos revisados, el salario que recibió Casaña por su cargo se mantuvo en 50,354 lempiras desde septiembre de 2024 hasta enero de 2025, siempre con el mismo número de plaza y las mismas 54 horas clase.
Desde febrero de 2025, la misma plaza registró un aumento y el salario quedó en 53,454 lempiras mensuales, sin cambios en el número de plaza ni en las horas clase. No hay documentos que evidencien la razón del aumento.
Además, antes de figurar en Santa Bárbara con una jefatura que el reglamento no reconoce, los estados de cuenta también evidencian pagos a Casaña en su calidad de docente en el Centro Educativo La Independencia, en ese mismo departamento, durante cuatro meses consecutivos en 2023.
En lo que concierne a su labor en este centro educativo, en los recibos de mayo, junio, julio y agosto de 2023, esa asignación aparece desglosada en dos estructuras dentro del mismo centro educativo: una de 24 horas clase, a través de la plaza 16-01-50001-000035, y otra de 12 horas clase, con plaza 16-01-50001-000139.
En esos mismos documentos, el total de pago mensual rondó los 22,500 lempiras, lo que dejó un acumulado aproximado de 90 mil lempiras entre mayo y agosto de 2023.
Autoridades locales consultadas en Santa Bárbara sostuvieron a este equipo que, pese a que Casaña figuraba asignado a esa plaza docente, nunca lo vieron presentarse a cumplir jornada en el centro educativo en el gobierno pasado.
Este medio conoció que las autoridades actuales de la Secretaría de Educación mantienen una revisión interna para determinar cómo se cargaron esas plazas y bajo qué figura se tramitaron.
Una de las líneas bajo revisión por parte de las nuevas autoridades educativas es si se canalizaron mediante asistencias técnicas, una figura prevista para realizar funciones de apoyo técnico y pedagógico, en lugar de impartir clases directamente en el aula, pero que, según las últimas denuncias, pudo ser utilizada para plazas fantasmas.