La imagen recorrió Honduras en cuestión de minutos. Un hombre orando de rodillas frente a la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) conmovió a miles de personas la tarde del martes.
Detrás de esa fotografía está Jesús Ramos, un hondureño de 53 años originario de Las Casitas, Santa Cruz de Yojoa, quien acompaña a su hija en el hospital regional del norte mientras su nieto, Jesús Alexis Maradiaga, de apenas cuatro años, lucha por recuperarse de un grave accidente.
El pequeño sufrió un traumatismo craneoencefálico severo tras caer de las gradas de un autobús, por lo que fue trasladado en estado crítico al hospital Mario Rivas el 21 de mayo, donde los médicos diagnosticaron un hematoma epidural que comprometía su vida.
El doctor Edwin Mauricio Cantillano, pediatra intensivista del IHSS, explicó que los médicos del Mario Rivas le practicaron dos cirugías de manera oportuna y lo mantuvieron bajo cuidados especializados durante varios días.
Posteriormente, al confirmarse que el paciente era derechohabiente del Seguro Social, fue remitido al hospital regional del norte, donde ha librado una difícil lucha desde hace más de una semana, con el acompañamiento de especialistas y el equipo de la UCIP.
Mientras los médicos hacían todo lo posible por salvarle la vida, afuera de la unidad también se libraba otra batalla, la de una familia que contra todo pronóstico se aferraba a la esperanza. Entre ellos estaba Jesús, un hombre de fe que nunca dejó de creer que Dios haría un milagro en la vida de su nieto.
"Estamos luchando por la vida de este niño. Los médicos están haciendo su parte, pero también creemos que la oración tiene poder, vemos que Dios ya está haciendo la obra", expresó con serenidad.
Desde hace una semana, don Jesús acompaña a su hija, Lizeth Ramos, en el hospital, luego de que el padre del menor tuviera que regresar a sus labores como docente. En medio de la incertidumbre y las largas jornadas de espera, asegura que ha encontrado fortaleza en Dios, así como en el respaldo de familiares, amigos y miembros de su congregación, que se han unido en cadena de oración.
La fotografía que se viralizó fue captada en uno de esos momentos íntimos. Sin saber que alguien lo observaba, el abuelo se arrodilló frente a la unidad para hablar con Dios. No era una petición desesperada, sino más bien un acto de gratitud.
"Después de tanta angustia, ahora tenemos la bendición. Hay gozo porque vemos a nuestro querido nieto mejorando, confiando en que se va a recuperar por completo. Fue un momento de gratitud, porque siempre hay que darle gracias a Dios", expresó a Diario LA PRENSA.
El caso de Jesús Alexis también ofrece motivos de esperanza desde el punto de vista médico. El doctor Cantillano informó que el niño logró superar la fase crítica y se encuentra en un proceso de rehabilitación.
Aunque presenta secuelas neurológicas producto del trauma, ha mostrado avances progresivos y ya respira de forma espontánea, una señal alentadora luego de haber permanecido en coma.
El especialista explicó que los niños poseen neuroplasticidad, lo que les permite recuperar funciones que inicialmente parecían comprometidas. Aunque cada caso evoluciona de manera distinta y la recuperación puede tomar meses o incluso años.
"En estos casos suelen quedar secuelas neurológicas, pero también hemos visto casos que son verdaderos milagros, de niños que tiempo después regresan a saludar, hablando y caminando por si mismos", señaló el médico, quien destacó que la evolución depende de múltiples factores, entre ellos la gravedad de la lesión, la rapidez con que recibieron atención y el proceso de rehabilitación posterior.
Mientras tanto, la historia de don Jesús continúa tocando corazones dentro y fuera de las redes sociales. Miles de hondureños han reaccionado a la fotografía compartiendo mensajes de solidaridad, recordando momentos similares vividos junto a un familiar enfermo o uniéndose en oración por la salud de Jesús Alexis.
A quienes atraviesan situaciones parecidas, don Jesús Ramos les pidió que no pierdan la esperanza. "Las pruebas son difíciles y agotadoras, pero hay que confiar en Dios. Cuando uno siente que ya no puede más, la fe ayuda a seguir adelante", afirmó.
También agradeció las numerosas muestras de solidaridad que han recibido desde que la historia se viralizó, la atención que el personal del IHSS le ha brindado a su nieto y la oportunidad de poder contar su testimonio "para la honra y gloria de Dios".
Consultado sobre las formas en que las personas pueden apoyar a su familia, Jesús reiteró su agradecimiento por las muestras de solidaridad que han recibido en las últimas semanas. Señaló que las oraciones han sido un respaldo fundamental para ellos, aunque también agradece a quienes han colaborado de distintas maneras, incluido el apoyo económico. Para quienes deseen comunicarse con la familia, pueden hacerlo al (+504) 9504-6794.