29/02/2024
01:30 AM

Pacientes renales niegan que la atención en IHSS haya mejorado

Indignados por el comunicado emitido por autoridades del Seguro Social, los pacientes se tomaron el bulevar del norte el martes para exigir respuestas.

San Pedro Sula

Cansados de falsas promesas y soluciones a medias, los pacientes renales del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) se tomaron ayer el bulevar del norte, para exigir mejores condiciones en la sala de hemodiálisis.

En entrevista con LA PRENSA, el presidente de la Asociación de Pacientes Renales en la zona norte, Froylán Banegas, indicó que tienen un mes de estar protestando sin tener respuestas.

Banegas informó que hace unas semanas acordaron darles un compás de espera a las autoridades regionales, pero este martes salieron de nuevo a las calles debido a la indignación que les causó el comunicado que emitió el IHSS el 21 de septiembre.

En el documento, las autoridades aseguraron que los 580 pacientes que atienden a nivel nacional estaban recibiendo una atención de calidad y que los medicamentos son una prioridad.

Banegas detalló que luego de la protesta tuvieron una reunión con la administración del hospital regional, donde expusieron la falta de personal de enfermería y médicos en el turno de la tarde, así como la urgencia de tener una farmacia en la sala.

El dirigente expuso que unas 220 personas reciben tratamiento en esta sala, donde cuentan con 39 máquinas que datan de 2015. Agregó que, aunque en el último mes han aumentado el número de enfermeras, aún hay un déficit de seis a ocho por turno.

Por su parte, el doctor David Cortés, director del hospital regional del IHSS, aseguró que ya están trabajando para hacer las solicitudes correspondientes a la administración central.

Mientras que José Nolasco, coordinador de la Asociación Latina de Pacientes Renales, viajó el martes a la capital hondureña para acompañar la protesta frente a la Secretaría de Salud. Nolasco dijo que más de 640 pacientes renales reciben tratamiento por la Secretaría de Salud en San Pedro Sula, donde solo hay 120 máquinas. Aseguró que cada vez que el Gobierno y la empresa que brinda el servicio tienen desacuerdos, los pacientes son los únicos afectados. La protesta en la capital se realizó para exigir mejores condiciones y tener participación en la toma de decisiones concernientes a su tratamiento, como lo indica la Ley Renal.