La llegada de los trillizos Dariel, Thiago y Gael al mundo no solo marcó un momento memorable en el hospital Mario Catarino Rivas, sino que también despertó una ola de solidaridad que sigue creciendo.
Este viernes, la Fundación Osovi se sumó a ese gesto al entregar una donación significativa a la madre de los trillizos, María Fernanda Larios, quien recibió con emoción el respaldo en uno de los momentos más desafiantes y especiales de su vida.
“Ha sido una bendición muy grande”, expresó Larios, visiblemente conmovida, al agradecer tanto al personal médico del hospital como a las personas que, sin conocerla, decidieron tenderle la mano.
La madre, originaria de la comunidad de San Alejo, en el sector palmero de Tela, Atlántida, destacó que nunca imaginó recibir una ayuda de tal magnitud. "Se han vuelto famosos en redes sociales, nunca imaginé que mis hijos recibirían tantas muestras de cariño, estoy muy agradecida con cada uno de ustedes", dijo con una sonrisa.
La donación incluyó tres pañaleras equipadas con ropa para los recién nacidos, así como tres bañeras con productos para bebés, como leche en fórmula, biberones y artículos pensados para la estimulación temprana, además de varios paquetes de pañales.
Claribel Posas, directora ejecutiva de la Fundación Obras Sociales Vicentinas (Osovi), señaló que la iniciativa surgió tras conocer la historia de los trillizos a través de Diario LA PRENSA.
“Estamos muy pendientes de lo que ocurre en nuestra ciudad y en el país. Cuando vimos esta noticia, dijimos: aquí tiene que estar la fundación, como en cada ocasión en que se presenta una situación que toca el corazón”, afirmó.
Destacó que la respuesta de la ciudadanía fue clave para concretar la ayuda. “Todo lo que hoy traemos es gracias a las personas que se acercaron a la fundación, que dijeron presente cuando hicimos el llamado a través de redes sociales. Es una muestra de que, cuando se trata de apoyar, siempre hay manos dispuestas”, agregó.
Además del apoyo a los trillizos, la fundación amplió su gesto solidario hacia las madres que permanecían en la sala de maternidad del hospital. Durante la jornada, entregaron ropa de bebé y pañales.
“Para nosotros es un honor poder contribuir, no solo con estos niños que han sido una bendición triple, sino también con todos los bebés que están aquí”, expresó Posas, subrayando el compromiso permanente de la organización con los sectores más vulnerables.
La Fundación Osovi reiteró su llamado a la población a sumarse a estas acciones solidarias, ya sea mediante donaciones económicas, en especie o a través del voluntariado, tanto en San Pedro Sula como en Tegucigalpa.
Tras recibir el alta médica el viernes, María Fernanda y sus tres hijos regresaron a su hogar en San Alejo, siendo trasladados por el Cuerpo de Bomberos. Allí, su familia, y especialmente su hijo de 11 años, los esperaba con globos y una cálida bienvenida, en el inicio de una nueva etapa marcada por el amor, los retos y la esperanza.