Especialistas en salud infantil impartieron el sábado un taller sobre nutrición y alimentación complementaria en San Pedro Sula, con el objetivo de orientar a madres y padres de familia en la formación de hábitos alimenticios saludables desde los primeros años de vida para prevenir complicaciones de salud a futuro.
La iniciativa, impulsada por las doctoras Paola Bonilla y Gabriela López, reunió a familias, en su mayoría padres primerizos, para brindar orientación práctica sobre cómo introducir alimentos en los primeros años de vida y fortalecer hábitos saludables desde casa, una etapa determinante para el crecimiento y desarrollo de los niños.
Bonilla, endocrinóloga pediatra del hospital Mario Rivas, explicó que la iniciativa surgió tras identificar en consulta que muchos padres cuentan con poca información sobre alimentación infantil, además de un aumento de casos de problemas de salud vinculados a dificultades alimentarias y malos hábitos desde la niñez.
“Vemos muchos niños con bajo peso y también casos de selectividad alimentaria, que es cuando el niño termina aceptando muy pocos alimentos dentro de su dieta. Muchas familias llegan con dudas sobre qué alimentos introducir primero, cómo prepararlos o qué opciones son adecuadas según la edad”, señaló la especialista.
Bonilla destacó que la alimentación complementaria, proceso que inicia cuando el niño comienza a recibir alimentos distintos a la leche materna, representa una etapa clave, ya que durante esos primeros años se forman gran parte de los hábitos que suelen mantenerse a lo largo de la vida.
En ese sentido, explicó que uno de los objetivos del taller es orientar a las familias sobre prácticas básicas, como el consumo adecuado de azúcar y sal, la importancia de ofrecer una dieta variada y la lectura de etiquetas nutricionales para identificar productos que, aunque suelen promocionarse como saludables, contienen ingredientes poco recomendables para los menores.
“El inicio de la alimentación complementaria es la base de prácticamente toda la alimentación futura. Mientras más acompañamiento y mejor información tengan las familias, más herramientas tendrán para prevenir dificultades y ayudar a que los niños desarrollen una relación saludable con la comida”, expresó.
Como parte de la jornada, los asistentes también participaron en una dinámica práctica de preparación de alimentos, en la que se abordaron distintos tipos de cocción y formas de presentar comidas a los niños, con la intención de que madres y padres pudieran trasladar esos conocimientos a la rutina diaria en casa.
Bonilla también compartió que la iniciativa es relativamente reciente, debido a que no existen muchos espacios de este tipo. Asimismo, destacó como algo positivo que en este tercer taller se registrara la participación de varios padres, reflejando un mayor involucramiento en temas relacionados con la crianza y el bienestar infantil.
De acuerdo con Bonilla, además de resolver dudas inmediatas, el propósito de estas jornadas es reforzar la prevención desde edades tempranas y promover decisiones informadas dentro del hogar, en un contexto donde especialistas insisten en que una alimentación equilibrada durante la infancia puede marcar una diferencia importante en la salud y calidad de vida a largo plazo.