Luego del plantón realizado por estudiantes, padres de familia y docentes para denunciar que reciben clases en el suelo por falta de pupitres, las autoridades de la Dirección Departamental de Educación de Cortés anunciaron que este viernes entregarán mobiliario al Instituto Alfonso Hernández Córdova, ubicado en el sector Planeta, de La Lima.
Este año los alumnos han tenido que iniciar su proceso de enseñanza en condiciones precarias, una situación que evidencia la crisis estructural que enfrenta el sistema educativo en la zona norte.
La falta de mobiliario obliga a los jóvenes a permanecer sentados en el suelo durante varias horas, mientras los docentes improvisan estrategias para poder desarrollar los contenidos académicos sin pizarras ni equipo adecuado.
El director departamental de Educación en Cortés, Rafael Rodríguez, confirmó que tras reunirse con padres de familia, docentes y autoridades del instituto, se acordó brindar una respuesta inmediata. “El día viernes vamos a llevar una cantidad de pupitres al Instituto Alfonso Hernández Córdova para que los jóvenes puedan estar sentados y recibir sus enseñanzas en condiciones más adecuadas”, aseguró el funcionario.
Rodríguez explicó que ya se realizan gestiones internas para trasladar el mobiliario al centro educativo y atender de forma prioritaria la necesidad más urgente.
Asimismo, indicó que mientras se resuelve la problemática, los alumnos han estado desarrollando asignaciones y tareas de manera virtual para no perder el año lectivo, aunque reconoció que esta modalidad no sustituye las clases presenciales en condiciones dignas.
El funcionario también reveló que entre 30 y 40 centros educativos en el departamento de Cortés requieren inversión inmediata, especialmente en los municipios de La Lima y San Manuel, que fueron severamente afectados por fenómenos naturales en años anteriores, dejando infraestructura dañada y proyectos inconclusos que hasta la fecha no han sido totalmente intervenidos.
Por su parte, el director del centro educativo, Renán Doblado, detalló que la crisis no solo se limita a la falta de pupitres. El proyecto de infraestructura aún no ha sido concluido y el instituto carece de instalación definitiva del sistema eléctrico, servicio de agua potable, obras sanitarias completas, cierre perimetral y equipamiento total de laboratorios, además de mobiliario para el área de computación. “No hay condiciones adecuadas para impartir clases técnicas”, expresó.
La problemática impacta directamente a aproximadamente 1,300 estudiantes distribuidos en jornada matutina, vespertina y nocturna, quienes han visto afectado su rendimiento académico debido a la incomodidad y a la falta de recursos básicos para el desarrollo de las clases. Docentes aseguran que la ausencia de pizarras limita la explicación de contenidos y reduce la interacción en el aula.
Padres de familia manifestaron su preocupación al considerar que se está vulnerando el derecho de sus hijos a recibir una educación digna. Señalan que permanecer sentados en el suelo durante varias horas no solo afecta la concentración y el rendimiento académico, sino que también representa un riesgo para la salud, especialmente en jóvenes que pasan gran parte del día dentro del centro educativo.
Fue pasado lunes que los alumnos, padres y maestros decidieron realizar un plantón en el bulevar de La Lima para exigir atención inmediata de la Secretaría de Educación. La protesta generó presión pública y aceleró el pronunciamiento oficial de las autoridades departamentales, quienes se comprometieron a enviar el mobiliario este viernes.
La comunidad educativa espera que la entrega de pupitres no sea una solución temporal, sino el inicio de una intervención integral que permita concluir el proyecto de infraestructura y garantizar condiciones adecuadas para el aprendizaje. Además, solicitan una calendarización clara de las obras pendientes para evitar que la situación vuelva a repetirse en el futuro.
Mientras tanto, estudiantes aseguran que continuarán vigilantes del cumplimiento del compromiso anunciado, pues consideran que la educación es un derecho fundamental que no debe estar condicionado por la falta de mobiliario o infraestructura básica. El viernes será clave para confirmar si la respuesta prometida se materializa y marca un cambio real para los más de mil jóvenes afectados.