Tos ferina amenaza a generación de recién nacidos: el 68% de casos tienen menos de 1 año

La enfermedad se expande rápidamente por Francisco Morazán, Cortés, Comayagua, Yoro y Olancho debido a su densidad poblacional, aunque expertos también advierten de baja vacunación y pérdida en la inmunidad

Tos ferina amenaza a  generación de recién nacidos: el 68% de casos tienen menos de 1 año
  • Actualizado: 29 de julio de 2026 a las 23:00 /
Tegucigalpa, Honduras

Vulnerables. Esa palabra describe la situación que enfrenta toda una generación de recién nacidos, quienes son los más propensos a contagiarse de tos ferina, una infección respiratoria, considerada altamente contagiosa.

Desde 2013 hasta el 15 de julio de 2026, Honduras registró 904 casos en los 18 departamentos, aunque 619 (el equivalente al 68% del total) fueron en menores de 0-1 años, según establecen los datos facilitados por la Secretaría de Salud a través de las solicitudes de información SOL-SDS-6272-2026 y SOL-SDS-5686-2026.

Esto significa que por cada 10 casos reportados en los últimos 13 años, 7 eran recién nacidos o niños que apenas llegaban a los 12 meses de edad.

El mayor problema, según la misma Secretaría de Salud, es que los lactantes son los más propensos a agravarse o, en el peor de los casos, morir por la infección.

Un ejemplo claro es que de los 17 fallecidos por tos ferina en este 2026, 16 tenían menos de 1 año y 9 de ellos tenían menos de 2 meses. Lo mismo ocurre con los contagios.

Manuel Sierra, epidemiólogo y docente de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), explicó que la rápida expansión se debe a múltiples factores, aunque destacó que “somos una región con alto crecimiento poblacional, eso significa que niños siempre se están añadiendo, niños susceptibles, y encima de eso siempre ha habido un descrédito a la vacuna; entonces, todos esos pequeños bolsones que usted va dejando son los responsables de esos brotes”.

En diálogo con LA PRENSA Premium especificó que, además, existe evidencia de que los adolescentes y los adultos pueden reinfectarse, porque la inmunidad se va perdiendo.

De acuerdo con los registros de Salud, en los 13 años hubo 96 casos de tos ferina en adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores, lo que coincide con lo mencionado por Sierra.

Otro factor es que la vacuna no está cumpliendo del todo con su función porque “la respuesta inmunológica no es tan completa como antes, y, encima de eso, el sobreuso de antibióticos" porque hay bacterias que son resistentes a los antibióticos que tradicionalmente se utilizan para combatir la infección en pediatría, dijo.

“Y eso es muy importante porque hemos visto que las muertes por tos ferina ocurren especialmente en los chiquitines, los menores de tres meses. También nos preocupa la disminución de la lactancia materna exclusiva. Entonces, las mamás no les están vacunando, las mamás no les están dando pecho exclusivo a los bebés, los dejan con biberón”, lamentó Sierra.

Las autoridades del PAI, de la Secretaría de Salud, lamentaron la baja vacunación en mujeres embarazadas y niños, lo que los vuelve más propensos a tos ferina.

Rápido aumento en los casos

El experto también habló sobre la rápida expansión de la enfermedad, enfatizando que este año se observa un repunte significativo y que, incluso, las cifras de muertes se duplicaron en comparación con 2025. El experto se refirió a los 17 fallecidos de 2026, pues el año pasado fueron 7 los decesos, mientras que en 2024 fueron 3, la mayoría en recién nacidos.

Al revisar el dato histórico de casos positivos, 2017 aparece como el año con más afectados por tos ferina (con 269), mientras que en los primeros 7 meses de 2026 se contabilizaron 201. En 2025 fueron 114 las personas que dieron positivo a la infección, convirtiéndose en el tercer año con mayor incidencia.

En el resto de años la cifra osciló entre 2 y 70 casos, excepto 2022, porque no hubo personas afectadas por tos ferina, según la Secretaría de Salud.

" La vacuna de TDAP, que protege tanto a la embarazada como al recién nacido, las vacunas que protegen contra la tos ferina se aplican a los dos meses de edad y durante esos primeros dos meses los niños están protegidos con la vacuna que se le aplica a la embarazada, entonces las embarazadas no se están aplicando la vacuna y los niños están falleciendo, enfermando y falleciendo durante los primeros
Odalys García, jefa del PAI

Odalys García, jefa jefa del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), argumentó que la tos ferina es una enfermedad en control, que siempre deja infectados y lastimosamente también muertes, lo que se refleja en la variabilidad de las cifras.

Sobre este tema, consideró que se debe a la vigilancia epidemiológica, es decir, cuando se mejora la vigilancia aumenta el número de personas afectadas, por eso en muchos años, como en este 2026, los casos se disparan.

“También está relacionado con las coberturas de vacunación, hasta el 2017 Honduras era un país insignia de la región de las Américas por las coberturas de vacunación que mantenía; a partir del 2017 las coberturas han venido en franco descenso y eso se acentuó mucho más en los años de pandemia”, detalló.

Su explicación también se refleja en los datos, ya que en 2020 y 2021 hubo una baja en los reportes, mientras que en 2022 ni siquiera se registró casos y en 2023 apenas hubo dos.

“Seguimos con bajas coberturas de vacunación, tenemos coberturas abajo del 70%; para poder decir que tenemos coberturas óptimas tendrían que estar en el 95% o más, y tenemos abajo del 70%, incluyendo las embarazadas, incluyendo los menores de 5 años, incluyendo los menores de 1 año, entonces estos son factores que abonan para que haya un mayor número de casos y un mayor número de muertes por tos ferina”, lamentó.

17

niños

han fallecido en Honduras por tos ferina en lo que va de 2026. De esa cifra, 16 tenían menos de 1 año.

La funcionaria mencionó que en los registros de Salud menos del 70% de las mujeres embarazadas está recibiendo vacunación y “los niños están falleciendo, enfermando y falleciendo durante los primeros dos meses de vida porque no tienen protección”.

“Las vacunas que protegen contra la tos ferina se aplican a los dos meses de edad y durante esos primeros dos meses los niños están protegidos con la vacuna que se le aplica a la embarazada”, explicó, mientras instaba a las mujeres en gestación y madres de recién nacidos a completar el esquema de vacunación.

Sus declaraciones coinciden con las de Sierra, quien pidió poner atención a los síntomas, que empiezan con secreción y congestión nasal, estornudos y tos leve. Luego se va intensificando hasta que la tos se vuelve más intensa, presenta lagrimeo, sonido al respirar, vómito y cansancio.

“Ya en esta etapa es muy importante la hospitalización, de lo contrario se van a seguir muriendo chiquitines. Las vacunas están para niños, están para todos”, insistió el epidemiólogo.

Las autoridades de la Secretaría de Salud mantienen la vacunación en los centros asistenciales del país, especialmente para la población más vulnerable.

Puntos de expansión

Los casos de tos ferina se concentran, como la mayoría de enfermedades, en las dos grandes ciudades de Honduras: el Distrito Central y San Pedro Sula. Lo que, a su vez, significa que los departamentos de Francisco Morazán y Cortés se posicionan como los más afectados.

Los datos de la Secretaría de Salud, incluso, muestran un preocupante aumento en regiones como Comayagua, Olancho y Yoro. Es decir, la tos ferina se concentra en el norte, centro y oriente del país.

Solo Francisco Morazán y Cortés acumularon 5 de cada 10 casos, mientras que Comayagua registró 1. Lempira y Ocotepeque, en el occidente, aparecen como los departamentos con menos registros, seguido del olvidado Gracias a Dios.

Para la jefe del PAI, la concentración de la enfermedad en estas regiones se debe a la densidad poblacional, donde también se registra el porcentaje más bajo de cobertura en vacunación en embarazadas.

Sierra, por su parte, habló de múltiples factores, incluyendo los dos tipos de vacunas, pues “una, que es la vacuna acelular, que da menos reacciones adversas, etc., pero la respuesta inmune es menos sostenible que la vacuna celular. El otro asunto es que cada vez hay más evidencia de que la inmunidad, a pesar de que se está bien vacunado, se va como desvaneciendo con el tiempo”, advirtió.

El experto, recalcó, además, que Honduras y el mundo sigue bajo el efecto post-pandemia, que es la reducción en los indicadores de vacunación, lo mismo que advirtió García.

Metodología

  • Los datos provienen de las solicitudes de información SOL-SDS-6272-2026 y SOL-SDS-5686-2026 facilitadas por la Secretaría de Salud. LA PRENSA Premium cruzó ambas bases de datos para consolidar la información correspondiente a 2026, actualizada hasta el 15 de julio.
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