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Reo fallecido por COVID-19 convivía con al menos 300 reclusos en El Pozo

Digna Aguilar, vocera del Instituto Nacional Penitenciario, informó que ya se está trabajando en el cerco epidemiológico tras la muerte de un privado de libertad el pasado 20 de abril.

Tegucigalpa, Honduras.

El privado de libertad de 52 años que murió el 20 de abril producto del coronavirus al interior de El Pozo, en Ilama, Santa Bárbara, convivía frecuentemente con al menos 300 reclusos en un punto carcelario identificado por las autoridades como de menor peligrosidad.

$!Foto: La Prensa

Digna Aguilar, vocera del INP
'El reo fallecido pasaba normalmente con unos 300 compañeros en un módulo que no es considerado como de alta peligrosidad en comparación con el resto, ya se está coordinando el cerco epidemiológico con ellos para descartar la existencia de coronavirus a lo interno de la cárcel', manifestó Digna Aguilar, portavoz del Instituto Nacional Penitenciario ( INP).

1,300
privados de libertad
aproximadamente se encuentran dentro de la cárcel de El Pozo, en Ilama, Santa Bárbara.
'El privado de libertad estaba en El Pozo desde el año 2017, era una persona sana, no presentaba sintomatología, pero esperaremos las investigaciones finales del caso por parte de las autoridades. Desde que supimos del resultado de la prueba, ayer mismo personal médico realizó las evaluaciones correspondientes, de igual manera, este martes se unió otra delegación asistencial para revisar a la población de la cárcel', añadió Aguilar.

Sobre si agentes penitenciarios pudieron haber contagiado al reo, aseguró que todos los custodios han permanecido en confinamiento desde que se decretó la alerta sanitaria en el país para no contaminar a los reclusos. Además, que tampoco hay contacto directo con personal administrativo y que en el caso de los médicos delegados por el INP, ellos aplican constantemente los protocolos de bioseguridad.

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Los más de 300 reos que han tenido contacto con el fallecido, han sido sometidos a pruebas por parte del Sistema Nacional de Gestión de Riesgo (Sinager) y a través del Laboratorio Nacional de Virología, las cuales, según autoridades del INP, han resultado hasta ahora negativas, pero si se llega a detectar coronavirus, afirmaron que ya se gestionó con la Secretaría de Salud varias pruebas rápidas.

Por otro lado, informaron que los infectados se trasladarían a módulos con el espacio requerido para evitar que exista un mayor contagio del virus en caso de darse la emergencia a lo interno de El Pozo.

Incertidumbre

Hugo Maldonado, presidente del Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (Codeh), lamentó la noticia del fallecimiento del privado de libertad por coronavirus, calificó lo ocurrido como una 'situación crítica', ya que en reiteradas ocasiones han solicitado la revisión profunda de los diferentes penales del país.

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Hugo Maldonado, defensor de derechos humanos
'Lo que ha pasado en la cárcel de Ilama es algo difícil y preocupante, hay que revisar a los guardias porque seguramente han estado entrando y saliendo, como es lógico, para visitar a sus familiares y llevar dinero al hogar, pero es sumamente necesario, y ojalá no ocurra en otras cárceles vulnerables porque se va a salir de las manos', expresó Maldonado.

'Hay que conocer cómo fue que entró el COVID-19 a la carcel de El Pozo, recordemos que allí hay reos con tuberculosis y otras enfermedades de base afines al coronavirus, por eso hay que actuar rápido y evitar un mayor contagio', acotó.