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Tienen en el olvido dentro de la morgue el cuerpo de reo muerto por COVID-19

El cadáver tiene nueve días de permanecer dentro de la morgue en San Pedro Sula, por lo que su personal está expuesto a un foco de infección.

San Pedro Sula, Honduras.

Empleados de la morgue de Medicina Forense en San Pedro Sula permanecen expuestos a un foco de contagio, debido a que llevan nueve días de tener almacenado en sus cuartos fríos el cadáver del privado de libertad que murió por coronavirus el pasado 20 de abril en la cárcel de El Pozo, en Ilama, Santa Bárbara.

Ayer, personal forense sacó de los congeladores el cuerpo del reo porque el equipo del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager) llegaría con la funeraria a retirarlo para llevarlo al cementerio, pero nunca se concretó la visita, por lo que hoy están a la espera de que lo retiren, aunque aún no han sido notificados.

Se conoció que el equipo que hizo la autopsia del privado de libertad, fue llevado al triaje ubicado en el Colegio de Ingenieros frente al hospital Mario Catarino Rivas, para hacerse las pruebas correspondientes, pero les dijeron que no se las harían porque se protegieron con trajes de bioseguridad.

$!Foto: La Prensa

El cuerpo del privado de libertad fue ingresado a la morgue el 21 de abril, un día después de su muerte.

Primer reo muerto por COVID-19 en Honduras

El recluso de 52 años que convivía en un módulo con entre 300 y 400 reos de baja peligrosidad murió el lunes 20 de abril, cuando estaba viendo televisión con otros de sus compañeros.

1. A las 8:10 am del 22 de abril, las autoridades hicieron el reconocimiento del cuerpo, pero en sus informes no determinaron la causa y manera de muerte, por lo que fue trasladado a la morgue de Medicina Forense de San Pedro Sula.

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Aislamiento de reos en El Pozo
Autoridades penitenciaras ordenaron el aislamiento de todos los presos dentro de la cárcel de máxima seguridad en Ilama, Santa Bárbara, tras conocerse el primer fallecimiento por COVID-19.
Con la autopsia se determinó que el hombre de 52 años tenía una obesidad de leve a moderada, una hiperemia en los ojos (enrojecidos) y cianosis (cadáver adquiere tono azulado por falta de oxígeno sanguíneo).

2. El 23 de abril, luego de haberle hecho la autopsia, un microbiólogo de Salud tomó las muestras con hisopado para prueba de PCR, con las que determinarían si el preso murió por coronavirus.

3. El 27 de abril, autoridades de Salud confirmaron con los resultados que el hombre de 52 años que murió en la cárcel de El Pozo en Ilama, Santa Bárbara, fue por coronavirus, por lo que fueron alertados los médicos que atendieron el caso, así como las autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INP).