Trabajos precarios y desempleo golpea a más de 138 mil sampedranos

De 4.7 es la tasa de desocupación en San Pedro Sula, mientras que a nivel nacional la cifra es de 4.9. Pese a ser la ciudad industrial, San Pedro Sula también enfrenta problemas de empleo

Trabajos precarios y desempleo golpea a más de 138 mil sampedranos
  • Actualizado: 30 de abril de 2026 a las 22:00 /
San Pedro Sula, Honduras

Conocida como la ciudad industrial, San Pedro Sula, en Cortés, es percibida como uno de los principales motores de la economía de Honduras y el lugar predilecto para encontrar empleo; sin embargo, más de 138 mil sampedranos están sin trabajo o laboran por un salario que los orilla a vivir en la precariedad.

La Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples 2025, elaborada por Instituto Nacional de Estadísticas (INE), señala que ese municipio tiene una fuerza de trabajo compuesta por 327,240 pobladores. De estos, 311,886 están ocupados y 15,354 desocupados.

La tasa de desocupación es de 4.7%, es decir, que está por debajo del dato a nivel nacional, que llega a 4.9%, ya que se contabilizaron 211,015 personas sin empleo (desocupadas).

Trabajan más de 8 horas diarias y ganan menos del salario mínimo

En Honduras la fuerza de trabajo —conocida antes como Población Económicamente Activa— fue de 4.2 millones de personas para 2025, de las cuales 4,075,415 ya tenían una ocupación. El problema es que 1.6 millones (el equivalente al 41.4%) estaban en la categoría de subocupadas con empleos, en muchos casos, precarios.

La juventud es la que más dificultades ha tenido para conseguir trabajo en el mercado laboral. De los 211 mil desocupados, el 45% son jóvenes de entre 19 y 29 años, es decir, 95,205 personas.

En cambio, el segmento poblacional que más afianzó su puesto de trabajo fueron aquellos que tenían ente los 36 y 59 años, es decir, 1.6 millones de trabajadores.

Empleos precarios

La subocupación es el problema que más aqueja a los sampedranos, quienes diariamente buscan diferentes maneras de ganarse el pan de cada día, adentrándose la mayoría a la economía informal con tal de salir adelante honradamente.

El INE reportó que 123,474 personas en San Pedro Sula formaban parte de los subocupados, una cifra ocho veces superior a los 15 mil desocupados.

Desempleo afecta más a mujeres jóvenes

La subocupación tiene dos categorías. Están los subocupados por insuficiencia de tiempo para poder trabajar, compuesta por personas que trabajan menos de 40 horas semanales, pero que les gustaría poder tener más tiempo para laborar. En esta categoría hay 22,908 personas en San Pedro Sula, representando una tasa de 7.3%.

El otro tipo de subocupación es aquella en la que pese a que las personas trabajan 40 horas o más a la semana, sus ingresos al mes son inferiores al salario mínimo promedio mensual, conforme al rubro económico al que pertenecen.

Esta subocupación es la que más ha golpeado a los habitantes de San Pedro Sula, donde hasta 2025 habían 100,556 personas en esta condición. De estas, 73,149 son hombres y 50,326 mujeres, con tasas de 41.2% y 37.5% respectivamente.

La subocupación por bajos ingresos ha afectado más a los hombres de SPS, con 62,067 que se traducen en una tasa del 34.9%. En el caso de las mujeres, se reportaron 38,500 en esta condición, reflejándose en una tasa de 28.79%.

En contraste, la subocupación por falta de tiempo para trabajar es mayor en mujeres. Se contabilizaron 38,500 bajo este estado laboral, equivalente a una tasa de 8.8%. Respecto a los hombres, la tasa es de 6.2% con 11,082 personas de este sexo.

Aunque el gobierno anterior de la expresidenta Xiomara Castro anunció que la tasa de desempleo en el país bajó a 4.9%, algunos sectores mantienen escepticismo sobre esta afirmación.

Los datos en San Pedro Sula muestran que el 57% de la población ocupada son hombres (177,726) y el 43% son mujeres (134,160). En cuanto a la desocupación, esta afecta más a las mujeres habiendo 8,312 (54%) sin trabajo, mientras que en el caso de los hombres se reportaban 7,041 (46%).

Además, el estudio del INE establece que la tasa de desempleo en mujeres es de 5.8%, superior a la tasa de hombres que es de 3.8%.

Estas brechas de género no distan mucho a nivel nacional, ya que la tasa de desocupación en hombres del 3.7%, mientras que la tasa en mujeres asciende al 6.8%.

María es una de ellas. Lleva seis años buscando de forma insistente un empleo, sin encontrarlo. Ella no ve solo los que están dentro de su profesión sino cualquier opción que le permita llevar algo de comida a su casa.

"Paso enviando currículum, pero no me llaman. Yo sigo postulándome", comentó a LA PRENSA Premium la joven de 35 años, quien tiene una licenciatura y es estudiante de la carrera de Derecho.

En su casa el único que trabajaba era su esposo, pero hace un mes fue despedido. "Este mes he visto la bondad de Dios porque afortunadamente no nos ha faltado nada en casa; hemos salido limitadamente", comentó.

La expresidenta del Colegio Hondureño de Economista (CHE), Liliana Castillo, apuntó que la disminución en la tasa de desocupación no significa plenamente que muchas personas dejaron de estar desempleadas y lograron conseguir un empleo digno.

Consideró que por los altos niveles de subocupación, muchas personas pasaron de estar desocupadas a subempleadas, ejerciendo empleos precarizados que a duras penas les da para subsistir.

"Lo que está aumentando más es el empleo precario y sabemos que el empleo precario apenas les da para subsistir. Ese empleo precario no los va a sacar de la pobreza", puntualizó.

Cabe resaltar que en Honduras la subocupación es de 1.6 millones de habitantes, de los cuales 1.3 millones son subocupados por ingresos insuficientes y 327 mil por tiempo insuficiente.

Otro factor que no descarta Castillo es que haya una fuga de mano de obra como consecuencia de que muchos hondureños se van hacia el extranjero buscando mejores oportunidades de vida que no lo ofrece su país natal.

También reprochó que los diferentes gobiernos de turno solo utilicen como bandera de campaña propagandística el discurso de que generarán miles de empleos, pero que al final la cantidad que prometen no se materializa.

Recordó que muchas fuentes de trabajo se desvanecieron durante la pandemia de covid-19 debido a las restricciones sanitarias y que desde entonces, la inversión local y de otros país no ha sido la misma. "Al no haber suficiente inversión nacional ni extranjera, no hay generación de empleos dignos", añadió.

También reprochó que los diferentes gobiernos de turno solo utilicen como bandera de campaña propagandística el discurso de que generarán miles de empleos, pero que al final la cantidad que prometen no se materializa.

Recordó que muchas fuentes de trabajo se desvanecieron durante la pandemia de covid-19 debido a las restricciones sanitarias y que desde entonces, la inversión local y de otros país no ha sido la misma. "Al no haber suficiente inversión nacional ni extranjera, no hay generación de empleos dignos", añadió.

El desempleo, segunda causa que forza a los hondureños a migrar

Karim Qubain, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), reconoció que para hacerle frente a la problemática del desempleo y la economía informal se deben resolver desafíos como engorrosos trámites burocráticos, altos costos de operación, falta de inversión, dificultades para obtener financiamiento y falta de oportunidades.

"Muchas personas no están en la informalidad porque quieran, sino porque no encuentran otra alternativa", dijo, al considerar que al mismo tiempo que hay una desconexión entre la educación y las necesidades del actual mercado laboral.

Por otra parte, la economista indicó que lastimosamente una parte del empresariado se aprovecha de la urgencia de empleo de miles de hondureños para ofrecerles salarios pírricos en lugar de ofrecer empleos dignos.

"Los muchachos bien capacitados llegan, a veces con su título universitario, a veces les ofrecen 10,000 lempiras. Para ellos ya sería un empleo precario", acotó.

Sin embargo, admitió que las Mipymes tienen dificultad de poder cumplir con altos salarios debido a la carga tributaria con la que deben cumplir y sus costos de operación, por lo que sugirió que este sector debe recibir más apoyo del gobierno.

Los bajos ingresos comparados con el alto costo de vida dificultan que la población pueda desarrollarse, al punto de incluso limitar necesidades básicas como la alimentación.

"Esa pérdida en la capacidad adquisitiva de la clase trabajadora que tiene en este momento no le permite ni llevar los tres tiempos de comida a la mesa del trabajador", expresó en el foro televisivo "Frente a Frente" Josué Orellana, vicepresidente de la Confederación de Trabajadores de Honduras (CHT).

De acuerdo al INE, los empleados públicos en San Pedro Sula perciben ingresos promedio de 20,441 mil lempiras mensuales, mientras que los del sector privado perciben un promedio de 14,373 y los independientes 11,587. Para el caso de los trabajadores domésticos, aprendices y contratistas independientes, sus ingresos promedio no llegan ni a los 10 mil lempiras.

Distribución de población ocupada

El 62% de la población ocupada en San Pedro Sula son asalariados del sector privado, con más de 192,539 personas trabajando en este sector. Esta tendencia no solo ocurre en este municipio, sino en todo el país, pues más de dos millones de personas laboran en empresas privadas.

Seguido de los asalariados en el sector privado, figuran los trabajadores independientes o autoempleados como los más abundantes en el mercado del laburo. En San Pedro Sula se registran más de 76 mil trabajadores independientes (24.4% de la población ocupada). Igualmente, los contratistas independientes han ido ganando terreno, con 12,537 (4%).

Parte de este segmento también suelen ser personas que decidieron emprender. Qubain ve como una señal positiva el crecimiento del emprendedurismo, ya que este puede crecer y traducirse en la consolidación de empresas que generen empleo.

"Cada pequeño negocio que nace puede convertirse mañana en una empresa generadora de empleo. Apoyar a los emprendedores significa abrir oportunidades, fortalecer la economía local y reducir la dependencia del empleo tradicional", afirmó.

Por otro lado, el aporte de fuentes de trabajo por parte del sector público es mínimo. Para 2025, se registraban 11,728 burócratas, constituyendo apenas el 3.8% de los ocupados de San Pedro Sula.

En parte, esto está influenciado en que la mayor parte de las instituciones públicas se concentran en la capital Distrito Central. Además, no se descarta que esta cifra sea inferior en 2026 tras la determinación del gobierno de Nasry Asfura en eliminar, suprimir y fusionar algunas entidades estatales para recortar el gasto público.

También hay 10 mil trabajadores domésticos. Estos van desde amas de llaves, mayordomos, motoristas, niñeras, jardineros, gente encargada de limpieza, lavanderas (a domicilio) y demás trabajadores que prestan sus servicios para un hogar en particular. En menor medida, se registran 519 aprendices, tales como ayudantes de albañilería, en pintura automotriz y de otros oficios.

Condiciones a mejorar

El presidente de la CCIC enfatizó que Honduras debe generar un clima de confianza para atraer la inversión extranjera e impulsar la nacional.

Para ello, es necesario garantizar la seguridad jurídica, invertir en infraestructura, simplificar trámites, modernizar instituciones y la promoción de políticas públicas que incentiven la producción y competitividad. Asimismo, deben involucrarse tanto gobierno, sector privado, academia y sociedad civil.

En el caso especificó de Cortés, resaltó que este departamento tiene ventajas para seguir creciendo económicamente. Entre estos privilegios, destacó la ubicación estratégica, la conexión con mercados internacionales y la capacidad productiva de su población.

"Vemos grandes oportunidades en manufactura avanzada, agroindustria, logística, comercio, construcción, turismo de negocios, tecnología, servicios empresariales y economía digital", manifestó.

Más allá de transmitir confianza para los inversores, se debe velar por empleos y salarios dignos que le permitan a la población desarrollarse.

"Hay que cuidar a esa empresa que pone la plata para que se generen empleos, pero también necesitamos empresarios conscientes, que también reconozcan que un trabajador debe estar muy bien remunerado no solo para el tema de subsistencia, sino para que se vuelva más productiva y genere mucha más ganancia la empresa", instó Josué Orellana.

Qubain concluyó que "el empleo digno transforma vidas, fortalece familias y trae estabilidad al país. Esa debe ser una prioridad nacional".

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Angelo Avila
Angelo Avila
Periodista

Periodista egresado de la UNAH. Con formación en periodismo digital, datos, profundidad y Fact-checking. Disfruta contar narrativas a través de infografías y visualizaciones interactivas y le apuesta a un periodismo de soluciones.