Nuevo gobierno de Honduras debe construir las represas de manera urgente

El valle de Sula necesita más canales de alivio para descargar los ríos Ulúa y Chamelecón, también la construcción de tres represas.

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San Pedro Sula, Honduras.

Para que el valle de Sula no vuelva a sufrir inundaciones catastróficas como las de noviembre pasado, el próximo Gobierno debe construir “de manera urgente” las represas El Tablón, Los Llanitos y Jicatuyo en los ríos Chamelecón y Ulúa, plantea Osmín Bautista, egresado de Ingeniería en Presas de la Universidad Patricio Lumumba, de Moscú.

Frente al pronóstico de huracanes que tendrán un poder más destructivo este año, Bautista (de 67 años), con maestría en saneamiento ambiental de la Universidad de Sao Paulo, cree que las nuevas administraciones no pueden postergar estos proyectos como lo hicieron los últimos cinco Gobiernos a causa de las presiones de grupos económicos.

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Este empresario de la construcción, vicealcalde de San Pedro Sula (2002-2006) y excatedrático de Ingeniería en la Unah, insta no solo al futuro Gobierno, sino al sector privado, a “pensar en el bien común para que el valle no se continúe empobreciendo por los daños de los fenómenos naturales”.


¿Por qué los Gobiernos no invierten en obras de protección pese a las grandes catástrofes que sufre el valle?


Hay tantos intereses encontrados. Asumo que el Gobierno siempre se encuentra en una disyuntiva por las opiniones de grupos económicos y no sabe cuál tomar. Creo que es ahí donde pierde el sentido de la urgencia y la oportunidad para tomar la decisión al margen de los grupos de interés que encontramos en el valle de Sula; cada uno tiene su verdad y razón de existir. La decisión del Gobierno debe sobreponerse a todo eso y pensar en el bien común y hacer las cosas con transparencia.


Cuando miles de hondureños estaban con el agua al cuello hubo promesas de construcción de represas. Hoy, el tema está en el olvido. ¿Esto se da por no haber liderazgo en el valle?


El Gobierno actual debe dejar la agenda alineada para que el nuevo Gobierno siga con una agenda de interés nacional y no con una agenda particular. Un período de cuatro años es muy poco para desarrollar proyectos que necesitan tiempo para la preparación y ejecución. En la medida que tengamos la continuidad de las buenas acciones, todos salimos beneficiados.

Debe haber visión a muy largo plazo. Es lógico que los Gobiernos quieren sobresalir con el desarrollo de algunas obras; pero estas obras necesitan mucho más tiempo por la burocracia que tenemos en los procesos de licitación, firma de contratos, modelos de concesión. Hay que reconocer que son inversiones multimillonarias, la inversión de las tres represas El Tablón, Los Lllanitos y Jicatuyo superan los L23,000 millones.


¿Si no hay obras de protección en el valle de Sula veremos más pobreza y violencia?

Sin duda. La realidad nos está reventando en la cara y nos demuestra que hay una línea directa en que si a la gente no le damos la oportunidad de agenciarse recursos para llevar el sustento diario a su familia, nos veremos frente a problemas sociales. Un hombre cuando llega a su casa y escucha a su hijo decir ‘papi, no tengo nada qué comer´, pega el grito al cielo y piensa en que debe hacer algo para que su vástago no muera de hambre.


¿Por qué ocurrieron las inundaciones en noviembre si los canales de alivio habían estado funcionando?

Eta y Iota superaron los niveles de agua. Hasta el año pasado había una falsa expectativa sobre lo que los Gobiernos habían hecho: el canal Maya, la red de bordos. Los habitantes del valle de Sula creíamos que esa infraestructura era suficiente para evitar las inundaciones, no era suficiente, pero nunca lo dijimos con valentía. El Chamelecón tiene capacidad de conducción de hasta dos mil metros cúbicos por segundo: una parte se bifurca al canal Maya y otra al cauce viejo del mismo Chamelecón (...). Hay un tramo de unos 60 kilómetros, de La Lima a Baracoa, que dragaron, ensancharon en 2006. Desde entonces pasaron varios años y ocurrieron muchas lluvias que azolvaron el cauce.

Estoy seguro que si hacemos una batimetría veremos que el cauce no tiene esa misma sección hidráulica. Hace 20 años ocurrió el Mitch y se registraron 4,700 metros cúbicos por segundo. Si sabíamos eso, ¿por qué no hicieron las represas? Pasaron cinco Gobiernos y no las hicieron y nos reventó una nueva catástrofe en noviembre.

La Prensa