Las palillonas, también conocidas como bastoneras, se han convertido en una de las figuras más reconocibles de los desfiles patrios de Honduras. Con sus coreografías coordinadas, uniformes y movimientos con bastones, acompañan a las bandas estudiantiles y aportan ritmo y vistosidad a las presentaciones que cada 15 de septiembre recorren las principales calles del país.