La zona norte de Honduras enfrenta una de las crisis hídricas más severas de los últimos años. Un recorrido por la carretera que conduce desde Tela hacia La Ceiba revela un panorama desolador: la gran mayoría de los ríos del departamento de Atlántida se han convertido en áridos lechos de piedra, víctimas de una prolongada sequía que azota a todo el territorio nacional.
Entre los pocos afluentes que aún muestran resistencia con caudales mínimos se encuentran: río Leán (Arizona) río San Juan y Cuero en La Masica. Asimismo el río Perla en San Francisco y Bonito en La Ceiba. En el resto, el agua en la parte baja desapareció, un ciclo que se repite todos los años para estas fechas.
Crisis en el río Danto y desabastecimiento en La Ceiba
La situación es crítica en el río Danto, el principal abastecedor de la planta potabilizadora del Servicio Autónomo de Sanidad y Acueductos (Sanaa). Su caudal ha bajado de forma tan drástica que los niveles de agua en la toma son insuficientes para encender los motores de bombeo.
Como medida de emergencia, el personal técnico se ha visto obligado a distribuir el agua únicamente por gravedad, reduciendo drásticamente la presión y el suministro para los ceibeños.
Para paliar la escasez, equipos del Sanaa en conjunto con la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) han activado un plan de contingencia para repartir agua potable a la población mediante camiones cisterna (pipas).
Situación similar vive el municipio de El Porvenir, Carlos Oviedo presidente de la Junta de Agua, dijo que la crisis ha obligado a racionar el vital líquido y hacer nuevas inversiones.
"Ya tenemos el proyecto listo de una nueva represa más arriba del río Coloradito, porque la que tenemos ya no da más y el río se ha venido secando donde está. Hay que buscar agua más arriba", apuntó Oviedo a diario LA PRENSA.
El factor humano y el cambio climático
Para la bióloga Claudia Juárez este fenómeno es una consecuencia directa del cambio climático global y la variabilidad climática regional, así como la destrucción por la mano del hombre.
"Esto es parte del calentamiento global y los efectos de un 'Súper Niño', que provoca veranos prolongados y extiende los veranillos hasta los meses de julio y agosto. Es preocupante porque en este corredor atlántico vemos que la mayoría de los ríos ya se secaron; y estos que aún cuentan con bajo caudal, de aquí a unos cincuenta años también desaparecerán", advirtió la experta.
Juárez enfatizó además la urgencia de actuar de inmediato a la autoridades, para evitar daños mayores a corto plazo. A la crisis climática se suma una problemática humana descontrolada en las cuencas de los ríos Danto y Cangrejal.
Personal del Sanaa que custodia las represas en las zonas altas denuncia una alarmante e impune deforestación. Altos niveles de descombro forestal sin intervención de las autoridades.
Lo que han encontrado que acelera la crisis
Asentamientos humanos ilegales en zonas de recarga hídrica, alta deforestación en la cuencas hidrográficas. Expansión de haciendas ganaderas y proliferación de cultivos de palma africana.
Esta combinación de factores ambientales y la falta de ordenamiento territorial han sumado una tormenta perfecta que hoy deja a miles de ceibeños con los grifos secos, encendiendo las alarmas sobre el futuro del agua en la región atlántica.