Festividad cívica

Centroamérica conmemora este 15 de septiembre la gesta independentista que en 1821 puso fin al vínculo colonial con el Imperio español

  • Actualizado: 15 de septiembre de 2026 a las 00:00 -

Este día constituye una efeméride recordada y celebrada de distintas maneras por los pueblos de las cinco repúblicas del istmo centroamericano, evocando la gesta que hizo posible, un 15 de septiembre de 1821, romper el vínculo colonial de dependencia respecto al Imperio español, al que estuvimos ligados por más de tres siglos.

Las y los niños, jóvenes y adultos festejan tal acontecimiento histórico que inauguró una nueva etapa en el devenir de la América Central, a la vez prometedora e incierta, bajo el sistema de gobierno federal republicano, que significó desafíos inéditos para la existencia misma de este experimento de autogobierno.

Retos que incluyeron aspectos geopolíticos y financieros con la gran potencia militar y económica del siglo XIX: el Reino Unido de la Gran Bretaña, que ya ocupaba Belice e Islas de la Bahía, además del protectorado en La Mosquitia, interviniendo en los asuntos internos de la República.

En su momento, distintos intelectuales dejaron por escrito el significado y trascendencia del 15 septembrino. Uno de ellos, el periodista Paulino Valladares, pronunció un conceptuoso discurso en el cabildo municipal capitalino el 16 de septiembre de 1907, afirmando: «...Nació Centro América a la vida independiente sin luchas, sin grandes peligros, sin combates terrestres ni navales, sin la oposición de las autoridades de la península... si no un cabildo abierto, un acta que refleja civismo sin grandeza épica, unos pocos hombres de buena voluntad y no muy ricos de experiencia, y un semillero de ambiciones que después dividieron a la patria natural y única, en porciones diminutas que han retrasado su avance y corrompieron a millares de hombres en su educación política...».

En efecto, las guerras fratricidas enfrentaron a la primera generación postindependentista en bandos rivales que se disputaban el poder, con la consiguiente pérdida de vidas y propiedades. Solamente algunos patriotas: Valle, los hermanos Barrundia, Molina, Herrera y Morazán, con espíritu conciliador y visionario, intentaron unificar a sus compatriotas en torno a un proyecto de nación compartida y progresista, bajo el influjo de las corrientes ideológicas procedentes de Europa Occidental.

Su ejemplo de entrega incondicional a la noble causa no debe ser olvidado; por el contrario, debe ser recordado y exaltado, investigado y divulgado para conservarlo en la memoria colectiva.

Con la fragmentación de la Patria Grande, a partir de 1838, cada uno de los cinco estados, débiles y empobrecidos, intentó conducir su propio destino individual, pese a diversos intentos fallidos por la reunificación, impulsados por aquellos herederos de la emancipación política alcanzada un 15 de septiembre de 1821, de ello hace 205 años.

En memoria de nuestros padres primigenios, aquellos que colocaron los primeros cimientos de nuestra trayectoria independentista, así como de las generaciones posteriores, la actual está obligada y comprometida a transformar el istmo centroamericano en región de prosperidad, paz y bienestar, lo que requiere talento, imaginación, voluntad política, deponiendo localismos y visiones parroquiales que impiden la recíproca y necesaria cooperación interestatal.

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