Sin duda, tal iniciativa por parte del Congreso Nacional al firmar el Convenio de Acceso Universal y Gratuito a las Leyes de la República con la Empresa Nacional de Artes Gráficas (ENAG) constituye un muy positivo paso en la aspiración colectiva hacia la democratización de la información, en este caso de tipo jurídico. Una decisión que está consolidando un proceso de apertura estatal que debe continuar ininterrumpido.
El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) ha señalado que “esta medida representa un paso relevante en materia de transparencia y acceso a la información pública, principios indispensables en cualquier democracia”.
Y sin duda que así es, una decisión que marca un hito fundamental para la democracia, el Estado de derecho y la transparencia, ya que en el país, históricamente, el acceso a las leyes publicadas en el diario oficial ha estado limitado, ya sea por situaciones económicas o de suscripción al mismo.
Una decisión que favorece también la transparencia y la seguridad jurídica para la inversión, ya que la publicación de las leyes asegura que cualquier actor económico conozca de primera mano las reglas del juego vigentes en el país.
Nadie puede alegar que por desconocimiento de la ley ha cometido un delito, menos ahora en que los contenidos del diario oficial La Gaceta, cuyo primer número apareció el 25 de mayo de 1830 en la imprenta adquirida por gestiones del prócer y estadista Francisco Morazán, se encuentran totalmente disponibles y accesibles en el portal digital www.congresonacional.hn.
Esta es una disposición que merece público reconocimiento y que debe ser gradualmente ampliada a otros rubros del sector público, acercando al poder con la ciudadanía, que debe involucrarse en las diversas maneras en que se administra la nación por parte de las autoridades que hemos electo con nuestros sufragios. Tal vigilancia y auditoría social deben ser de carácter permanente y no esporádico, de esa manera garantizando un correcto rendimiento de cuentas, consolidando de esa manera una armoniosa y fluida relación entre gobernantes y gobernados, descartando secretividades innecesarias y no justificadas.
Se ha dicho correctamente que la información es poder y el hecho de que nuestros compatriotas, a partir de ahora, puedan diariamente acceder a La Gaceta, contribuye a que, entre todos y todas, forjemos una patria por todos compartida, que debemos proteger y defender en todo momento y circunstancia.
Tal como lo hicieron nuestros ancestros, en la forja del hogar común, patrimonio de todas y todos a lo largo del tiempo y las sucesivas generaciones. Como lo hemos planteado, no hay duda de que el Poder Legislativo ha aprobado una medida muy oportuna y necesaria, razón por la cual merece público reconocimiento y aplauso. Que esa sea una tendencia y no un hecho aislado es lo que desea nuestro pueblo, que debe ser dueño y no instrumento de su propio destino.