Mantener encendida la racha es, en redes sociales, una forma de decir que sigue activada una comunicación entre usuarios, es decir, que ambos están interactuando o escribiéndose mensajes en una plataforma.
Para iniciar y mantener la comunicación, se deben enviar mensajes o contenido a otra persona todos los días. Si pasa más de un día que no ocurre la interacción requerida, el contador se reinicia o caduca.
De este juego digital provino la frase pegajosa “la racha está activada”, usada como eslogan por el movimiento del actual presidente de Honduras, Nasry Asfura, durante la pasada campaña electoral y que, a lo mejor, tuvo algo que ver con su triunfo.
Esto es un indicativo de que las futuras campañas políticas deberán estar muy ligadas a las redes sociales y a la tecnología que avanza vertiginosamente, dejando a la vera del camino a quienes no quieren actualizarse.
Atrás quedan los corridos rancheros, muchas veces plagiados, para exaltar a los candidatos a cargos de elección popular.Si bien las redes sociales han facilitado la comunicación entre los políticos y la sociedad, también han generado males como la desinformación y la polarización política, tal como lo vimos en la campaña anterior y seguimos viendo como una secuencia lamentable.Esto ha provocado una mayor fragmentación de la sociedad, dificultando el diálogo y la construcción de consensos.
Los insultos obscenos entre dirigentes políticos están a la orden del día en lo que parece un espectáculo circense de mal gusto.La facilidad con que cualquier persona tiene acceso o dominio de una plataforma ha permitido la difusión de noticias malintencionadas y contenidos reñidos con la moral y la cultura.Es oportuno, además, ver qué dice la Real Academia Española (RAE) sobre el significado de racha.
Una de las acepciones es que, en cualquier actividad, racha es un período bien de fortuna o de desgracia. Como todo en esta vida es relativo, la racha de Asfura podía estar comprendida en los cuatro años de su gobierno y, así como van las cosas, no se vislumbra un panorama halagador.
No existe un plan definido para dar al traste con la corrupción, que es la madre de todos los males en este país, ni para eficientizar las dependencias gubernamentales.
La extorsión y el crimen organizado se han convertido en industrias tan grandes como intocables.Si este gobierno no da un giro rotundo al timón del barco llamado Honduras, no vamos a tener una racha de fortuna, sino la racha permanente de atraso y decepción que hemos venido soportando.