La crisis boliviana trasciende las calles y se libra también en el terreno digital, donde la desinformación y cuentas impulsadas desde el extranjero amplifican la “polarización política” y alimentan los “discursos de odio” en medio de los bloqueos que afectan al país, según reportes de Bolivia Verifica y de la consultora Rodríguez & Baudoin.
Bolivia atraviesa una ola de manifestaciones y cortes de carreteras desde hace tres semanas impulsados por sindicatos campesinos, sectores afines al expresidente Evo Morales (2006-2019) y otros grupos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La editora en jefe de Bolivia Verifica, Helga Velasco, dijo a EFE que la desinformación durante el conflicto hizo “crecer, de una forma casi descontrolada, nuevamente la polarización política” y “los discursos y narrativas de odio” sobre actores políticos, pero también entre las zonas rurales y urbanas.
“En los debates y discursos en redes sociales estamos viendo gente que está discutiendo, está amenazando, está insultando en base a contenido que es falso, engañoso, que eleva mucho la emocionalidad, porque la desinformación ataca primero las emociones”, advirtió.
Desde el 12 de mayo, Bolivia Verifica realizó 57 verificaciones sobre contenidos relacionados con el conflicto, la mayoría de ellos catalogados como falsos, engañosos e información sacada de contexto.
El contenido viral más reciente calificado como “engañoso” y un “montaje” es una imagen del ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, como si huyera en medio de un operativo de desbloqueo realizado el sábado, con el título de que su comitiva fue emboscada por manifestantes y se desconocía su paradero.
Zamora sí participó en esa operación, pero su imagen fue sobrepuesta a otra y publicada por varios medios a los que llegó por WhatsApp, tras conocerse la noticia de que sus vehículos de seguridad sí fueron emboscados por campesinos que les lanzaron dinamita, aunque finalmente lograron alejarse por rutas alternas.
Los contenidos polarizantes muestran a Bolivia ante el mundo de forma “caricaturizada, sin la complejidad que tiene” e internamente “profundizan la separación entre las visiones de país y la polarización”, dijo el director para Bolivia de la consultora Rodríguez & Baudoin, Gustavo Luna.
“Cuando existe mucha violencia digital simbólica que circula en las redes, el paso a que se convierta en una violencia real es muy corto”, advirtió.