“Vivir sin propósito es gastar la vida; vivir sin principios es perderla”.
El significado de Belial, en el original hebreo, es “sin valor”, “sin provecho”, “perverso” o “malvado”. Esto se fundamenta en un espíritu de rebelión y de un espíritu de perversión moral. Es un poder que siempre promueve la anarquía espiritual y es un enemigo de la autoridad de Dios y las autoridades naturales.
En la sociedad en que vivimos, lamentamos y nos solidarizamos con las familias que perdieron sus seres queridos, pero es increíble que solo en Trujillo, Colón, fueron asesinados 19 trabajadores agrícolas en una finca de palma africana. En Omoa murieron 5 o 6 policías durante un operativo contra una estructura criminal.
Estos hechos tienen un fundamento y raíces de origen natural, pero desde el punto de vista espiritual se entiende bíblicamente que los hijos de Belial eran utilizados para levantar falsas acusaciones.
Sus manifestaciones se daban con la mentira, la manipulación, la injusticia y la corrupción judicial. Siempre que se ve la injusticia sistemática, la codicia y la deshumanización; cuando los gobiernos operan de forma dictatorial, persiguen, encarcelan y, en casos extremos, exterminan poblaciones, como en el gran Holocausto Judío, es una expresión real visible del espíritu de Belial.
Ejemplos bíblicos, como el caso de la viña de Nabot, la cual utilizaron testigos falsos para acusarlo injustamente y le quitaron su viña.
Lamentablemente, hay mucha hipocresía espiritual, cultura de crueldad, muchas personas son víctimas del sistema y de injusticias graves.
“¿Y qué concordia Cristo con Belial?” 2 Corintios 6:15 (RVR1960).
Esta pregunta del apóstol Pablo representa caminos opuestos: uno con dirección divina y otro con la pura rebelión.
Es tiempo de velar y cuidar sus relaciones, en cualquier lugar se encontrará con personas que operan con estos rasgos, son infiltrados, se disfrazan y como serpientes sueltan el veneno.
A unos los adormecen, a otros los atontan y a otros, sencillamente, los llevan cautivos.