El café pendiente

Es imperativo invitar cuanto antes a brindar con un café, antes que ese café tengamos que tomarlo en solitario en la barra de una funeraria

  • Actualizado: 17 de febrero de 2026 a las 00:00 -

La partida de un amigo al más allá a veces nos hace reflexionar sobre que debimos haber tenido esa plática, con olor a café, que concertamos antes de que ocurriera el fatal desenlace. Suele suceder que postergamos el encuentro con un ser amado y, cuando de repente desaparece para siempre, lamentamos habernos perdido los gratos y saludables momentos que hubiésemos pasado en la cita fallida.

Sin embargo, esos pretextos no valen cuando recibimos la infausta noticia de su deceso ya que, contra viento y marea, asistimos a su funeral.

El reencuentro con viejos compañeros o parientes distantes puede estimular nuestra salud física y mental previniendo, de esa manera, el aislamiento, la depresión y el rápido deterioro de facultades como la memoria. La relación afable con todo mundo, no solo con los amigos, debe ser un proceso continuo de adaptación, sobre todo en personas de la tercera edad, porque nos permite adaptarnos a los cambios que llegan con el envejecimiento.

Algunos estudios señalan que las personas mayores que tienen poco contacto social son más propensas a deprimirse ante los achaques propios de la senectud. Mientras que aquellas que mantienen un círculo social activo, ya sea con familiares o amigos, tienden a tener una vida más saludable y dinámica.

Un ejemplo de lo anterior es la determinación del cantante argentino Ramón Bautista Ortega, más conocido como Palito Ortega quien, a sus 84 años de edad, volverá a los escenarios este 2026 tras una pausa forzada debido a un cuadro clínico de herpes zóster. Como si quisiera hacer honor a “La Felicidad” y el “Corazón contento” -dos de sus grandes éxitos- el artista saca fuerza de su reciente recuperación para iniciar una gira por el interior de su país que ha denominado “Muchacho que vas cantando”.

Me parece que es una forma de volver a conectar con el público que lo aclamaba cuando estaba en el apogeo de su carrera artística. Paralelo a socializar, los especialistas recomiendan a los adultos mayores fortalecer el cerebro mediante la lectura y un continuo aprendizaje de la vida, en el entendido que todas las personas con las que alternamos tienen algo que enseñarnos.

Socializar significa, además, confiar más en nuestra gente y apoyar a los demás. Por ejemplo, enseñar a leer a un niño desprotegido. Es imperativo, entonces, invitar cuanto antes al excompañero de trabajo o de estudios, o al familiar distanciado por la apatía compartida, para que brindemos con un café por nuestros gratos recuerdos, antes que ese café tengamos que tomarlo en solitario en la barra de una funeraria.

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