Copán es un municipio del departamento de Copán, situado cerca de la frontera con Guatemala, en el extremo occidental del país. En sus cercanías está la famosa a nivel mundial ciudad maya de Copán, convertida ahora en Centro Arqueológico de Copán, al cuidado del Instituto Hondureño de Antropología (Ihah).
Copán adquirió la categoría de municipio en 1893, durante la administración presidencial del general Ponciano Leiva, y su primer alcalde fue el señor Indalecio María Guerra Portela. El nombre adjudicado en el decreto de creación es San José de Copán, en homenaje a su santo patrón.
La base del municipio la constituyó la población de una aldea ubicada en las cercanías de la entonces abandonada ciudad precolombina de Copán, cuya jurisdicción pertenecía al municipio de Santa Rica. En el acta consistorial del 1º. de enero de 1893, en la que se da fe de la inauguración del municipio, se lee: “Se dio por inaugurada la municipalidad de Copán”, tal como es su verdadero nombre.
Por su año de fundación no aparece mencionada como municipio en el Primer Anuario Estadístico de 1889, publicado por el Dr. Antonio Ramón Vallejo. En 1942, durante la administración dictatorial del general Tiburcio Carías Andino, el pueblo de Copán adquirió el título de ciudad, otorgado el 21 de febrero mediante el Decreto Legislativo No. 56, en respuesta a la solicitud de su alcalde municipal Juan Ramón Cueva.
Actualmente, la ciudad de Copán muestra un desarrollo comercial y turístico importante y sus autoridades estuvieron esmeradas en la conservación de la estructura de sus edificios y calles construidos con estilo colonial. Vive ahí una población próspera que aprovecha la cercanía del centro arqueológico de Copán para el desarrollo de una próspera artesanía inspirada en las esculturas y los monumentos del parque arqueológico.
Hay en Copán una buena estructura hotelera con instalaciones de mucho prestigio hasta pensiones más modestas. También tiene una oferta gastronómica en sus innumerables restaurantes en donde se puede disfrutar una deliciosa comida, que incluye los platos regionales tradicionales hasta los pertenecientes a la cocina internacional.
El Oidor de Real Audiencia de Guatemala durante la colonia, Diego García de Palacios, el 8 de marzo de 1576, dirige una carta al rey Felipe II, quien tenía bajo su égida a la Capitanía General de Guatemala, para informarle: “Cerca de aquí, en el camino para San Pedro, en el primer pueblo dentro de la provincia de Honduras, llamado Copán, están ciertas ruinas y vestigios de una gran población y soberbios edificios construidos con tal habilidad...”.
El sitio arqueológico siguió en abandono durante 250 años hasta que el Gobierno de Guatemala envió una expedición arqueológica a Copán bajo la dirección del coronel Juan Galindo, quien había excavado otras ruinas mayas. Posteriormente llegaron las primeras exploraciones arqueológicas.
Las misiones arqueológicas en Copán han transformado la comprensión de la civilización maya desde el siglo XIX. Las exploraciones claves incluyen a John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood (1839), la cartografía de Alfred Maudslay (1885) y las excavaciones de Harvard (1891).
La creación del Ihah fue primordial para lograr el aseguramiento de la riqueza arqueológica del valle de Copán, sometida durante largo tiempo al más criminal saqueo.
Cuando ejercí la Dirección de Publicaciones de Instituto, durante la administración como gerente del Dr. Darío Euraque, apareció en la Revista Yaxkin un artículo que hace una reseña de la correspondencia entre el Departamento de Estado de Estados Unidos de América y el cónsul en Honduras y entre el ministerio de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña y su representante en el istmo, en donde aparecen las intenciones de ambos Estados de apoderarse de la ciudad arqueológica de Copán para trasladarla a Washington o Londres.
Un habitante de Copán incluso vendió la ciudad por 50 dólares al Gobierno norteamericano. El atraco no ocurrió por la disputa que tenían ambos países por la pertenencia de Copán.
La razón de este artículo es para que vean los hondureños que en ninguna parte de esta historia Copán aparece con el apodo de Ruinas que le han endilgado muchos, incluidos alcaldes del municipio. Lo de Copán Ruinas proviene de una inadecuada traducción del inglés porque los norteamericanos dicen “Copan Ruins” en su idioma.
Sin embargo, el verdadero y legítimo nombre del municipio es Copán, sin apodo, en todo caso San José de Copán y no Copán Ruinas, ya que ese apodo no aparece en los documentos oficiales de creación del municipio y no enaltece a la ciudad, más bien la muestra como una localidad destruida, que además no está abandonada, sino en permanente progreso y modernización. Las autoridades deben tomar nota.